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CARTAS AL DIRECTOR

Las declaraciones de Rosa Díez

Sant Cugat del Vallès, Barcelona

Muy interesante ver que EL PAÍS se erige en su editorial del 26 de febrero en paladín de Rosa Díez y su resbalón sobre los gallegos.

Sorprende, sin embargo, que la defensa oculte un detallito, pues la señora Díez efectivamente dijo de Zapatero que "podría ser gallego, en el sentido más peyorativo del término" (es decir, no sólo en el sentido peyorativo que todos conocemos, sino en el más peyorativo imaginable), pero también dijo a continuación como caracterización breve de Rajoy que "es gallego". Y sobran más explicaciones.

Desde luego el señor Gabilondo parece que lo entendió perfectamente, pues no pidió matizaciones. Y la audiencia de toda España también lo entendió, no me digan que no. E igualmente lo entendimos los gallegos. No pretenderán ahora que nos chupemos el dedo.

Una cosa es que desde fuera se acostumbre a representar burlescamente la capacidad intelectual de los gallegos de manera, digamos, poco favorecedora, y otra que seamos tontos de verdad. Una cosa es que muchos de ustedes compartan esos arraigados tópicos y no les hayan llamado la atención en absoluto esas palabras y otra es que califiquen de victimismo el hecho de reaccionar ante un insulto.

¿Nos dirá ahora Rosa Díez tal vez que con ese calificativo quiso valorar a Rajoy positivamente? Me gustaría que lo aclarase, pues sería pertinente para entender su posición política. Y, la verdad, puestos a utilizar generalizaciones, muchos gallegos encontramos a Rajoy tan poco gallego que la definición de Rosa Díez nos parece más bien una paradoja.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de marzo de 2010