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Euskadi recibe con indiferencia las conclusiones de la izquierda 'abertzale'

Gobierno y partidos las ven insuficientes porque no piden el fin de ETA

"La oportunidad está abierta de par en par. El desafío está en cruzar esa puerta". Lo dice el documento de la izquierda abertzale conocido ayer como conclusión de su debate del último medio año. Sin embargo, la propia izquierda abertzale no la ha traspasado y se ha quedado en el umbral. La percepción casi unánime de las fuerzas democráticas fue que los radicales no han dicho lo más importante: qué piensan de los comandos que ETA sigue moviendo para preparar atentados, como parecen revelar las últimas operaciones policiales, ni tampoco han llamado a la banda terrorista a abandonar las armas. Tampoco aclaran qué dirán o harán si actúa.

Sólo a EA, partido con cuya sigla se ha barajado una confluencia de los ilegalizados, le pareció suficiente como para pedir incluso una contrapartida al Gobierno: que derogue la Ley de Partidos. El resto lo encontró insuficiente, con matices entre quienes, como Aralar, vieron "un avance" a falta de "más pasos" y quienes, como el PP, consideraron el documento "una milonga" en busca de "un coladero" para poder presentarse a las elecciones municipales de 2011. Todo el mundo quiere hechos.

La apuesta por vías exclusivamente políticas, formulada por cuarta vez -la izquierda abertzale la hizo ya en 1999 en su pacto de colaboración parlamentaria con el primer Gobierno de Ibarretxe; en 2004 en su propuesta de Anoeta y el pasado otoño en la Declaración de Alsasua- no sirve. "Para ser creíble tiene que pedirle a ETA que abandone definitivamente las armas. Habla de una nueva fase, sin resolver su viejo problema, la supeditación a ETA", dijo la portavoz del Gobierno, Idoia Mendia, que le ofreció dos vías: que convenza a la banda o que la condene y se independice de los etarras.

Mendia recordó que las últimas detenciones contradicen la versión de la izquierda abertzale sobre su apuesta por la política, porque "nos dicen que ETA se prepara para lo contrario", indicó. Por ello, exigió un desmarque claro de quienes almacenaban en Portugal una tonelada y media de explosivos.

El largo documento obvia por completo la existencia de ETA. Ni la menciona. Sí desvela, al final del texto, la principal urgencia de la izquierda abertzale, y la que hace desconfiar de ella: la de "disponer de una formación política legal para la intervención político-institucional".

El dirigente popular Leopoldo Barreda advirtió al Gobierno y la Fiscalía de que estén "vigilantes" para que Batasuna "no burle" la legalidad. El presidente del PNV de Vizcaya, Andoni Ortuzar, preguntó qué hará la izquierda abertzale "para impedir que ETA actúe" y qué responderá "si lo hace". El portavoz parlamentario del PSE, José Antonio Pastor, tachó de "pura retórica" el texto, mientras no se acompañe de hechos, y EB exigió a los radicales que pidan la disolución de ETA. Idéntico requerimiento le dirigió UPyD

11 años sin cambio

Pacto de colaboración parlamentaria EH-PNV (1999). "Reiteramos nuestra apuesta inequívoca por las vías exclusivamente políticas y democráticas. Abogamos por la desaparición plena de todas las acciones y manifestaciones de violencia".

- Documento izquierda 'abertzale' (2010). "El proceso democrático tiene que desarrollarse en ausencia total de violencia y sin injerencias".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de febrero de 2010

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