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Reportaje:

¿Qué opinaría el profeta sobre Cunit?

Decenas de comentarios de musulmanes polemizan en la Red sobre el presunto acoso del imán a la mediadora cultural

"Si estuviera vivo el profeta Muhhamad, ¿qué opinión tendría de este asunto?", se pregunta sobre el caso de Cunit un musulmán que emplea el seudónimo Umar para expresarse en la Red. Decenas de mensajes responden, analizan y lanzan nuevas preguntas. Desde muestras de preocupación hasta severas críticas, la polémica por el presunto acoso del imán de Cunit (Baix Penedès) a una musulmana moderada, mediadora cultural de la localidad, está generando un debate abierto en la comunidad musulmana de Cataluña. "Ya existían ciertos interrogantes sobre los límites de la autoridad que puede ejercer un imán y el caso de Cunit ha intensificado la tensión", analiza un técnico del Instituto de Asuntos Religiosos del Gobierno catalán que pide anonimato alegando que la Generalitat no les ha dado permiso para opinar sobre este asunto. "Las figuras de autoridad musulmanas están en entredicho en los respectivos colectivos. La imputación de un imán abre nuevos argumentos en esta dirección", precisa Jordi Moreras, sociólogo experto analista sobre el islam en Cataluña. Los musulmanes debaten su papel "con extrema franqueza", agradece Moreras en la Red.

Badr: "Hacen lo que hacen a quienes no consiguen dominar"

Ambos expertos, habituados a bucear en foros de musulmanes para palpar un intercambio de ideas habitualmente inaccesible, subrayan que están creciendo las dudas sobre los preceptos musulmanes que pueden infringir la normativa cívica y legal del país. La fiscalía pide cinco años para el imán y entre cuatro y dos años para otros tres imputados, entre ellos la esposa y la hija del imán. La mayoría de mensajes de la Red son de apoyo a la supuesta víctima y censuran lo ocurrido.

"Un imán no tiene autoridad para juzgar a una persona. Aquí no se aplican las leyes islámicas", afirma Kaddam, seudónimo utilizado en otro foro abierto a comentarios sobre el caso de Cunit. "Este imán no tiene el derecho de obligar a nadie a hacer nada", arranca otro bajo el nombre de Al haq. "El Corán es claro: no hay obligación en la religión. ¿Un imán? Es un kafir

[término empleado en el islam para designar aquellas personas que niegan a Alá o al profeta]", prosigue antes de transcribir una oración en árabe dedicada a la supuesta víctima. "Hacen lo que hacen a quienes no consiguen dominar", advierte Badr. "Esta hermana denunciando ha demostrado ser una buena musulmana. Que dios dé fortaleza a las que se han visto coaccionadas y no han denunciado", asevera Maim. "Si un imán no puede convencer con la palabra debe abandonar", añade otra voz anónima.

También hay alias que defienden la inocencia del imán hasta que la justicia señale lo contrario. Otras, las menos, defienden el papel del acusado. "¿A qué estamos llegando? ¿Que una mujer musulmana no lleve el velo y que un imán le diga que se lo ponga y le denuncie? Denunciar a un imán...", protesta un tal Omar. Otro opina que es lamentable a lo que se ha llegado, por parte de "una familia que emigra de un país islámico a un país en que el islam es el eterno enemigo" y a que "una mujer desobedezca a Alá", agrega.

"En todos los debates hay ideas más radicales que otras", atempera Moreras. "Pero la comunidad musulmana no es un ente estático ni blindado como fijan ciertos tópicos", apuntan desde el Instituto de Asuntos Religiosos. "Hay debate, hay progresión", agregan.

Respecto al asunto de Cunit, la segunda fuerza sindical del Cuerpo Nacional de Policía, la Confederación Española de Policía, emitió ayer dura una nota en la que pide al Gobierno central la expulsión del imán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de febrero de 2010