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El presidente supedita el uso de escáneres a la decisión de la Unión Europea

España no instalará de forma unilateral escáneres corporales en los aeropuertos. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero lo condiciona a un acuerdo unánime de la UE y la evaluación de sus garantías y su eficacia. Zapatero visitó ayer, como presidente de turno de la UE, Austria y la República de Eslovaquia.

Según dijo, será preciso también evaluar si realmente es un sistema eficaz para la seguridad. Habló también Zapatero de la necesidad de esperar al resultado de las negociaciones entre la UE y EE UU sobre las medidas de seguridad en los aeropuertos. "Hay que ser respetuosos con la posición común", explicó en su condición de presidente de turno de la UE. Pocas horas antes, el ministro de Fomento, José Blanco, comentó que es "inevitable" el uso de estos escáneres corporales. Blanco hizo esta declaración tras reunirse en Washington con el secretario de Transportes de EE UU, Ray LaHood, para discutir sobre la segunda fase de negociación del tratado con la UE sobre cielos abiertos, y tras conversar con la secretaria de Seguridad, Janet Napolitano, sobre la seguridad en los aeropuertos.

La posibilidad de instalar los escáneres corporales será estudiada entre los próximos días 20 y 22 en la reunión de ministros de Interior de la UE que tendrá lugar en Toledo, con presencia de la secretaria de Seguridad Nacional de EE UU. Blanco restó importancia a la posible invasión de la intimidad, al asegurar que el actual sistema de cacheo también invade la intimidad de los pasajeros.

Sanciones en la UE

Por otra parte, Zapatero mantuvo ayer su intención de que la UE tome medidas contra los países que no cumplan las condiciones de la llamada Estrategia 2020 para salir de la crisis. Zapatero habló de "incentivos, correctivos e incluso sanciones". "No es una novedad", dijo para explicar su propuesta, que ha sido duramente rechazada por otros Estados, especialmente por Alemania.

Según dijo, en los aspectos que son "decisivos para el futuro del crecimiento de la UE" se pueden establecer sistemas de incentivos que, en la práctica, suponen sanciones también para los que no cumplan las exigencias. En su condición de presidente de turno de la UE y en presencia de sus homólogos austríaco y eslovaco, Zapatero mostró su voluntad por convertir en un plan "serio y eficaz" la estrategia de la Unión Europea para salir de la crisis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de enero de 2010