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Bruselas reconoce que es ineficaz añadir más filtros de seguridad en los aeropuertos

La Comisión Europea aboga por armonizar las normas sobre escáneres corporales

Menos máquinas y más inteligencia. La Comisión Europea ha remitido hoy al Parlamento Europeo y al Consejo su comunicación sobre el uso de escáneres corporales en los aeropuertos , en la que reconoce que "añadir nuevos capas de métodos y tecnologías después de cada incidente [de seguridad] se demuestra cada vez más ineficaz" por la sobrecarga de los puntos de control. Bruselas aboga por un enfoque holístico de la seguridad antiterrorista en la aviación, "en el que la mejora del intercambio de información y el análisis del factor humano, como la observación del comportamiento, serían elementos clave".

Tras los ataques terroristas del 11-S en EE UU los controles de seguridad de los aeropuertos se han vuelto cada vez más exasperantes. Cada nuevo incidente (explosivos en zapatos, explosivos líquidos o plásticos) ha conllevado nuevas medidas. El intento de ataque el 25 de diciembre pasado en un vuelo de Ámsterdam a Detroit, puso de manifiesto las carencias (ya conocidas) de los detectores de metales y abrió la carrera por instalar escáneres corporales en los aeropuertos. Una hipotética solución nada barata (entre 100.000 y 200.000 euros por aparato, más su mantenimiento) y que suscita muchas reticencias por la creación de imágenes corporales y el uso de rayos X. En otras palabras, están en juego los derechos fundamentales de los ciudadanos a la intimidad, la dignidad y la salud, entre otros.

Bruselas asume que aunque los escáneres "no garantizan la seguridad al 100%", sí pueden mejorar la calidad de los controles. Por eso la Comisión recomienda que si se decide establecer un marco europeo para el uso de escáneres corporales se deberán tener en cuenta los problemas para la salud, garantizar la intimidad e informar a los pasajeros. En todo caso, recuerda que existe tecnología que ni emite radiación (mide la temperatura corporal) ni ofrece imágenes reales de las personas.