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ANÁLISIS

Innovación en África, reto para Euskadi

La historia contemporánea de los países africanos de alguna manera no empieza hasta 1989 con la caída del Muro de Berlín, aunque en 2010 vayamos a celebrar el 50º aniversario de la descolonización africana, de la mayoría de las independencias del continente.

Hay que recordar que, desde 1960, durante los treinta primeros años de su independencia, África conocerá 79 golpes de Estado durante los cuales 82 dirigentes serán eliminados o derrocados. El más emblemático de todos ellos será Patrice Lumumba, primer ministro del Congo independiente, asesinado a pocos meses de su nombramiento. De él dirá el escritor Ryszard Kapuscinski "toda su biografía podría reducirse en una sola frase: no le dará tiempo".

La relación puede ser muy beneficiosa aparte del imperativo de solidaridad y la apertura a culturas

Este será uno de los muchos dramas de África: Que su independencia coincidirá con la Guerra Fría, que en este continente resultó especialmente trágica y condicionante.

- Pobres paises ricos. Otro es ahora el escenario de África. Cada vez juega un papel más relevante en la agenda política internacional, aunque aún con una situación terrible de pobreza y hambre. África es ya la segunda exportadora mundial de cobre y petróleo y la primera de minerales preciosos. Toda una serie de productos cuyos precios se han disparado en los mercados internacionales, especialmente por la demanda de China. Paradójica y dramáticamente, África se beneficia poco de estas riquezas. Hasta el punto de que los países extraordinariamente dotados de recursos minerales, a menudo se encuentran en lo más bajo del Índice de Desarrollo Humano (IDH), como recientemente hemos constatado en un viaje de trabajo a Angola: "Pobre países ricos" o, como dice Moisés Naím, "el petróleo es el excremento del diablo; una maldición que le quita al enfermo la voluntad de curarse".

Pero África no puede quedarse en ser la región "de los recursos naturales"; ni en mantener su dependencia en las exportaciones de productos básicos; ni en que la educación no sea el eje de sus políticas para el desarrollo (en un continente donde la media de edad sigue sin alcanzar los 20 años).

- Claves de la innovacion en África. En este contexto, hace unas semanas debatíamos en Innobasque sobre la innovación en África con el congoleño Jean Nsonjiba Lokenga (1967), experto de UNICEF (y anteriormente en la ONU, Pax Romana y Amnistía Internacional), quién cuestionaba, si es cierto que ni un solo país en África promueve la innovación o si lo que ocurre es que no se comunican las prácticas innovadoras.

Para él, cinco son los factores clave de la innovación en África (aplicables a otras regiones seguramente):

1) la necesidad de impulsar un ambiente favorable para la innovación.

2) la educación y la investigación universitaria.

3) la relación de la universidad con las empresas locales en I+D.

4) la cultura del emprendizaje y la innovación, en la medida que la innovación implica un proceso de cambio desde las personas.

5) Y la importancia por propiciar intercambios, tanto entre centros de excelencia, de investigación y empresas, como de transferencia de conocimiento (a los países africanos que no puedan afrontar el coste de I+D+i).

Sostiene Lokenga que para desarrollarse, además de asentar la gobernanza democrática y consolidar unas instituciones fuertes, África necesita una profunda transformación, a través de una agenda de innovación para la Región, una apuesta por la cultura del emprendizaje y la promoción de una economía basada en el conocimiento.

- Euskadi referente de innovación. La innovación, por tanto, tendrá que pasar a ser también una prioridad en la agenda de la cooperación al desarrollo. Terminaba Lokenga su debate con Innobasque preguntándose cómo podríamos crear y transferir conocimiento entre países africanos y nuestra Euskadi innovadora.

Aparte del imperativo de solidaridad y la apertura a las culturas y realidades africanas, a Euskadi esta relación le puede ser muy beneficiosa. Mencionamos algunas claves:

1) la apertura de nuevos mercados y oportunidades de internacionalización para las empresas vascas.

2) las fórmulas de negocio surgidas de servir a la "base de la pirámide" (el mercado emergente de los consumidores que viven con 8 dólares al día, o incluso menos).

3) las posibilidades futuras de la llamada "innovación inversa", es decir el proceso por el que mercados emergentes se trasladan a economías avanzadas.

4) Y finalmente la incorporación de la innovación y de "otros" agentes de Euskadi a la cooperación internacional, en una verdadera clave de intercambio y en la que ambas partes ganan.

Cualificadas voces africanas, como la de Jean Lokenga, claman por no perder el tren de la innovación, que pondría las bases para el despegue económico que África necesita. Alguien podrá pensar que se les puede volver a pasar esta oportunidad, como hace 50 años les sucedió. Necesitan que esta visión cuaje rápido dentro y fuera de África y que empiece la acción. ¿Les dará tiempo?, ¿nos dará tiempo?

Paul Ortega es Director de Programas del Área de Internacionalización de Innobasque-Agencia Vasca de la Innovación

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de diciembre de 2009