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Reportaje:

El gran préstamo de Sarkozy

El presidente de Francia lanza un plan económico de 35.000 millones

La pasada semana, en una solemne conferencia de prensa poco usual el presidente de la República Francesa, Nicolas Sarkozy, presentó uno de sus proyectos clave para la segunda parte de su mandato. No se trataba sólo, como el mismo Sarkozy se encargó de precisar, de anunciar un plan de salida para la crisis que poco a poco Francia va dejando atrás, sino de un intento "de incorporarse a la deriva de la economía del siglo XXI". Para ello, el jefe de Estado francés está dispuesto a destinar 35.000 millones de euros en "áreas de futuro" con una filosofía clara que atraviesa todo el plan: concentrar muchísimo dinero en ámbitos -y en lugares- muy determinados, a fin de lograr la excelencia en ese dominio.

Sarkozy recalcó que aunque este "gran préstamo" no es un "segundo plan de reactivación económica" (el primero se puso en marcha hace un año, con 29.000 millones de euros). "Entonces hacía falta meter carburante en la economía. Esto es pensar en sectores que tendrán importancia dentro de 20 o 30 años", explicó Sarkozy.

De hecho, la mayor partida va destinada a la enseñanza superior. Un total de 8.000 millones de euros irán destinados a un número determinado de universidades seleccionadas por un jurado especial. Y 1.000 millones, sin discusión y casi inmediatamente, al campus de Saclay, en Essonne, a las afueras de París. La intención de Sarkozy es la de crear ahí una especie de Cambridge francés especializado en tecnología que atraerá empresas punteras. "Yo no creo en los campus virtuales", dijo Sarkozy. "Es necesario que profesores, alumnos, empresarios e investigadores se vean y se conozcan", añadió. En los próximos años, esta universidad competirá con La Sorbona y pasará de 33.000 a 47.000 estudiantes.

No han faltado críticas al modelo: la primera, que Sarkozy prime sobre todo las modalidades científica y económica de la universidad, olvidándose de las otras ramas como la sociología o la literatura. La segunda es más concreta: la decena de universidades que se beneficiarán del dinero público crecerán; las otras, no.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de diciembre de 2009