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CARTAS AL DIRECTOR

En defensa de la sanidad pública

A raíz de mis declaraciones en el artículo Coto a la privatización de la sanidad, se publicó una carta de Pablo Cano López en la que me cita. Al valorar la propuesta de IU sobre nuevas formas de gestión del Sistema Nacional de Salud (SNS), no pretendía alinearme con los "enemigos de la sanidad pública". Todo lo contrario.

Las autonomías gestionan los hospitales públicos y, hasta el momento, ninguna de ellas ha sido capaz de transformar esas instituciones sanitarias transferidas del viejo Insalud. Los cambios innegables aplicados se deben al empuje de los equipos directivos y los profesionales sanitarios, cuando han actuado unidos, y no por cambios en las normas. Cuando han abierto nuevos hospitales, todas las comunidades autónomas han recurrido a otras figuras jurídicas para gestionarlos de forma más eficiente, creando consorcios, fundaciones, empresas públicas o concesiones administrativas y fomentado conciertos con proveedores diversos: públicos, privados y privados con ánimo de lucro. Las nuevas formas de gestión no han socavado los cimientos del sistema ni la calidad de la asistencia, pese a la limitada capacidad de maniobra de las autonomías ante la situación económica actual. Abogar por la reforma del SNS no significa ser su enemigo. Oponerse a todas las reformas, sean las que sean, bajo el argumento de defender a la sanidad pública, va colocando al sistema en un callejón del que cada vez va a ser más difícil salir indemne.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de diciembre de 2009