El obispo y la bandera franquista

El prelado de Alcalá oficia una misa en el cementerio de Paracuellos del Jarama con símbolos preconstitucionales

"La bandera siempre está ahí. Desde 1936. Fue testigo de los asesinatos", afirma muy solemne Ángel Gascón, presidente de la Hermandad de Nuestra Señora de los Mártires de Paracuellos. Se refiere a una enseña española con el águila de san Juan. La preconstitucional. La misma que el pasado domingo estaba situada en el altar junto al obispo de Alcalá, Juan Antonio Reig Pla, mientras oficiaba la misa anual "por los caídos en Paracuellos". Esta ceremonia, a la que asistió entre otros el líder de Fuerza Nueva, Blas Piñar, se celebra anualmente en el cementerio de esta localidad donde fueron fusilados presos de las cárceles republicanas. Los años anteriores, según confirmó el propio Gascón, el anterior obispo de Alcalá, Jesús Catalá, no había asistido al evento.

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La participación de Reig Pla incluyó una bendición en las siete fosas y algunas frases hiperbólicas, según algunos testimonios recogidos por el diario Levante: "Ésta es la catedral más grande edificada jamás, pues ha sido levantada con la sangre de miles de mártires, es el santuario más grande del mundo". También reconoció que se siente "débil e impotente" para "estudiar los casos de martirio".

Un portavoz del obispado, que no quiso hacer declaraciones a este periódico, se arrogó el error en otro medio: "Fue mi culpa, yo acepté que continuase la bandera". "Seguro que la culpa fue por las prisas de celebrar la ceremonia. Cuando uno va a casa ajena no se puede poner a pedir 'quítame esto de allí", prosiguió el secretario del obispo, Ángel Alfajeme. Este diario trató de hablar con el obispo Reig Pla sin éxito.

El PSOE de Alcalá considera el hecho un acto "intolerable que nos retrotrae a tiempos muy oscuros". Reig Pla es obispo de Alcalá desde abril de este año.

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