El obispo de Alcalá se arrepiente

El prelado madrileño ha pedido disculpas por oficiar una misa con una bandera franquista junto al altar

El obispo de Alcalá, Juan Antonio Reig Plá, ha pedido disculpas porque el pasado domingo ofició una misa con una bandera preconstitucional en el altar y ha aclarado que no se siente identificado con posición política alguna. El prelado madrileño ha emitido un comunicado en el que destaca su "adhesión personal e instituconal a las legítimas leyes del Estado es total, incluidas todas las que se refieren a los símbolos de España".

El obispo "lamenta con gran dolor cualquier manipulación" que se haya podido hacer respecto a la misa oficiada en Paracuellos, destaca que su intención no fue "ofender a nadie o confundir a los fieles y personas de buena voluntad", por lo que presentaba "sus disculpas".

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El obispo y la bandera franquista

Respecto a la presencia de una bandera "con el escudo de España anterior a 1981" en la iglesia, el Obispado ha aclarado que "esta ya se hallaba allí cuando se inició la celebración de la misa sin que en tal decisión interviniera en absoluto" él mismo. Asimismo, ha destacado que la "visita pastoral" que realizó "al cementerio de los mártires de Paracuellos del Jarama" forma parte de las visitas que durante los siete meses que ha ejercido su cargo ha realizado a "parroquias, cárceles, residencias o enfermos" que se encuentran "en territorio de la Diócesis de Alcalá".

En esta ocasión, explica en la nota, celebró una "Ecuaristía en honor de los sacerdotes y religiosos beatificados en su momento por el Papa Juan Pablo II y cuyos restos reposan" en el lugar donde se ofició la ceremonia, el cementerio de los mártires de Paracuellos.

Al terminar la Eucaristía el obispo de Alcalá rezó, junto a las tumbas, "los correspondientes responsos por el eterno descanso de todos los difuntos allí sepultados" y aclara que "nada de lo realizado o dicho" por Reig Plá en la misa o en el responso "tuvo connotación partidista alguna". En cuanto a la presencia de "destacados miembros de la ultraderecha", como Blas Piñar, el obispado ha destacado que, como en cualquier acto litúrgico, "la asistencia a la Eucaristía fue libre" y "todo el que lo deseó pudo asistir y saludar al pastor de la diócesis" sin que hubiera por su parte "acepción de personas".

El comunicado concluye que Reig Plá "sólo desea, desde la fe y la razón, anunciar el amor de Dios, especialmente a los que más sufren, enseñar el Magisterio de la Iglesia y cooperar con la autoridad civil al bien de la sociedad en espíritu de verdad, justicia, solidaridad y libertad".

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