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El Parlament anula el recorte previsto en los presupuestos a la cooperación

Marcha atrás en la caída del dinero que la Generalitat destinará a cooperación en sus presupuestos de 2010. Todos los grupos del Parlament han firmado una enmienda, que registraron anteayer, que manda al Gobierno "efectuar las modificaciones presupuestarias" necesarias para que la partida de cooperación no se quede en los 39 millones de euros previstos en las cuentas y alcance los 49 millones. La misma suma, pues, que en 2009. Entonces, ese montante supuso un 0,39% de los tributos propios. Como estos han caído, en 2010 supondrá alrededor de un 0,47%. Con todo, no se cumplirá el compromiso de llegar al 0,66% al fin de la legislatura.

El Plan Director de Cooperación que aprobó la Cámara catalana en 2007 preveía un aumento paulatino de los fondos hasta alcanzar esa cifra. Pero este año el Ejecutivo adujo los efectos de la crisis para presentar unas cuentas para 2010 en las que la partida de cooperación perdía 10,5 millones. Las ONG catalanas para el desarrollo se pusieron en pie de guerra. Y se disponían a protestar con contundencia cuando el vicepresidente Josep Lluís Carod Rovira, de quien depende Cooperación, se comprometió con ellos a reponer los fondos perdidos, a principios de la semana pasada. "Aún no estamos en la fase de decir de dónde sacaremos el dinero", admitía entonces, sin embargo, el secretario general de su departamento, Rafael Niubó.

Mandato claro

La enmienda tampoco indica dónde se deberá ahorrar, porque no modifica directamente las cuentas, sino que obliga al Gobierno a hacerlo. El mandato, sin embargo, es claro y no está condicionado, subraya una de sus impulsoras, la diputada convergente Anna Figueres. "No se incluye en la enmienda la coletilla 'siempre y cuando lo permitan los presupuestos", se felicita.

Apoyan este mandato todos los partidos del Parlament, también los que forman el tripartito. De hecho, fue Iniciativa la primera formación en alertar que pensaba cambiar las cuentas que presentó Vicepresidencia, en manos de sus socios de Esquerra Republicana. "La enmienda es una muestra más de la disconformidad que hay entre las fuerzas de gobierno", criticó Figueres.

Con todo, la ayuda al desarrollo seguirá muy lejana la simbólica cifra del 0,7%, que, según una ley de 2001, debería haberse alcanzado el año entrante.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de noviembre de 2009