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Colombia detiene en su suelo a cuatro militares venezolanos

Bogotá los repatría para rebajar la tensión con Caracas

Bogotá / Caracas

Las autoridades colombianas han capturado en el departamento oriental de Vichada a cuatro miembros de la Guardia Nacional de Venezuela. Bogotá ha decidido repatriarlos con el ánimo de rebajar la tensión con su vecino, que se ha agudizado después de que, la semana pasada, el presidente Hugo Chávez ordenara a su Ejército prepararse para la guerra contra Colombia.

Los militares detenidos "se movilizaban por territorio nacional en una lancha, en cuyo interior fueron encontradas maletas que contenían uniformes camuflados de las Fuerzas Armadas de Venezuela", según explicó un comunicado del Gobierno colombiano. Se trata de tres sargentos y un sargento primero. Los cuatro fueron entregados por la Armada de Colombia a las autoridades migratorias de la frontera de Puerto Páez, desde donde fueron deportados a Venezuela.

Con esta entrega son ya cinco los militares venezolanos detenidos en Colombia en las últimas dos semanas. "Serán entregados con toda la decencia, como corresponde", señaló ayer el presidente de Colombia, Álvaro Uribe. "Ellos deben llevar un mensaje de que aquí hay un afecto inquebrantable por el hermano pueblo de Venezuela".

De poco han servido los gestos de buena voluntad de Colombia. Ayer mismo, en su programa dominical Aló, presidente, Hugo Chávez arremetió contra su homólogo colombiano, al que tildó de "mafioso" y "traidor". "Sé que está buscando contacto", dijo Chávez. "Podrá pedirlo el Rey de España o Gobiernos amigos, pero no hay nada que hablar con ese Gobierno traidor".

La detención de militares infiltrados en Colombia es el último de los incidentes que vienen jalonando las relaciones bilaterales en los últimos tiempos.

Chávez amenazó con una guerra por la decisión de Bogotá de permitir el uso de siete bases militares a EE UU, que él considera como una amenaza de invasión. Bogotá y Washington han explicado que el acuerdo está destinado a combatir el narcotráfico y las guerrillas colombianas.

En realidad, las tensiones entre Colombia y Venezuela se remontan a marzo de 2008, cuando importantes documentos interceptados a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) revelaron los vínculos entre altos cargos del Gobierno venezolano, incluyendo al propio Chávez, y la narcoguerrilla, a la que han llegado a suministrar fondos y armamento.

Bajo el título ¿Qué tan loco está?, la revista Semana advertía ayer de que, pese a que muchos colombianos creen que a Chávez "le falta una tuerca", no hay que descartar que el mandatario venezolano intente ir más allá de la mera amenaza, "dada la escalada verbal, los incidentes en las fronteras, el desplome del comercio y su pérdida de popularidad en casa", unido a un perfil de "megalomanía y paranoia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de noviembre de 2009