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Reportaje:24 HORAS EN... ARGÜELLES

Barrio inagotable en versión original

Ultramarinos y cafés de toda la vida en el barrio de Argüelles, un rincón de Madrid con ropa de diseño y cine en japonés y sueco. Además, arte en el Conde Duque, el templo de Debod y noches yeyés

Argüelles no está en la mente de quien visita Madrid por primera vez, pero su cercanía con la ciudad universitaria lo llena de estudiantes que pasean por allí en busca de libros, fotocopias o, simplemente, ocio. Su animación cotidiana, combinada con el gusto por el buen vivir característico del barrio, lo convierten en uno de los secretos mejor guardados de Madrid. Podríamos pasar un día entero recorriéndolo y, para hacerlo, aquí van algunas propuestas.

10.00 Desayuno años cincuenta

Los bares y comercios "de toda la vida" son una constante en Argüelles. Tomemos como ejemplo la cafetería HD (1) (Guzmán el Bueno, 67): decoración en madera oscura, marcadamente años cincuenta, barra metálica, espejos... El hábitat natural para que las señoras de pelo cardado y traje de chaqueta se reúnan a merendar. Pero alguien con ojos de cazatendencias le ha añadido wi-fi y camareros jóvenes con guayabera color marfil y ha logrado algo milagroso: que los modernos provistos de ordenadores minúsculos y las citadas señoras convivan en el mismo espacio. Brunch los domingos y combos de desayuno entre semana, pero también hamburguesas en pan de cerveza y menú del día. Y los viernes y los sábados abre hasta la 1.30.

11.00 El edén de las lentejas

Al forastero que se acerque a Argüelles por unas horas quizá no le compense comprar un kilo de lentejas pardinas o unos leotardos de algodón, pero bien puede acercarse a curiosear por el universo de la tienda barrial de la zona, donde es fácil dar con mercerías de fajas color carne en el escaparate o leer rótulos que rezan: "Fiambres, legumbres: servicio a domicilio". Una ruta de las tiendas de ultramarinos y de comercio clásico en Argüelles debería incluir el Santa Cecilia - (2), en Donoso Cortés esquina a Blasco de Garay, o el Felicísimo (3), en la esquina de Guzmán el Bueno con Fernando el Católico, ambos grandes ejemplos de erudición en el arte de alinear en el escaparate los botes de conserva.

12.00 Aperitivo en Rosales

Como su nombre indica, el paseo del Pintor Rosales está concebido para disfrutar de los placeres de la caminata. A un lado, viviendas de lujo; al otro, el parque del Oeste (4), con su principal atracción venida directamente del Nilo: el templo de Debod (5) (de martes a viernes, de 9.45 a 13.45 y de 16.15 a 18.15; sábados y domingos, de 10.00 a 14.00), regalo del Gobierno egipcio al español en 1968. Otros atractivos del parque también nos llevarían lejos, pues su teleférico (6) (www.teleferico.com; en invierno sólo funciona los fines de semana; billete de ida y vuelta, 5,10 euros), que acaba de cumplir 40 años, transporta a los no aquejados de vértigo hasta la Casa de Campo. Pero para los que no quieren abandonar la zona, un quiosco de bebidas donde sentarse a charlar es la mejor opción. En una zona de tanta alcurnia lo más lógico es acudir al que lleva por nombre El palacete de Rosales (7), a la altura del número 18 del paseo.

14.00 Arroz valenciano

No abandonemos el paseo de Rosales para comer. La variedad de propuestas, muchas de ellas de gran solera, nos teletransporta a ciudades diversas. Por ejemplo, el bar restaurante Rosales 20 (8) (paseo del Pintor Rosales, 20; 915 47 13 96), por su decoración y ambiente podría muy bien estar situado en alguna calle de Manhattan. En cambio, el café Bruin (9) (Pintor Rosales, 48), contiguo a la clásica heladería donde los niños del barrio llevan décadas pidiendo sus cucuruchos, decora su salón a la tirolesa. Pero la estrella para comer al estilo Cañas y barro se halla en el número 58: la Casa de Valencia (10) (915 49 84 01), donde probablemente se sirvan las recetas de arroz más genuinamente levantinas de todo Madrid.

16.00 En torno al cuartel de Conde Duque

El eje cultural del barrio lo compondrían el Museo Cerralbo (11) (Ventura Rodríguez, 17; http://museocerralbo.mcu.es), instalado en un palacete trufado de bustos de inspiración clásica, y el Espacio Conde Duque (12) (calle del Conde Duque, 9; 915 88 58 34; www.esmadrid.com/condeduque; martes a sábado, de 10.00 a 14.00 y de 17.30 a 21:00; domingos y festivos, de 10.30 a 14.30). Como para ver las más de 50.000 piezas que contiene el Cerralbo habrá que esperar a que terminen sus reformas, acudiremos mientras al Conde Duque, cuyos patios de inspiración castrense -por algo fue un cuartel durante el XVIII- están abiertos al público para ofrecer sus fondos bibliotecarios, la sede del Museo Municipal de Arte Contemporáneo y exposiciones de temas variopintos: desde el arte suntuario del XVIII hasta la trayectoria de los rusos en la Guerra Civil española. Pero el encanto del centro Conde Duque se expande por toda la calle donde se ubica (en Sportivo, en el número 20, triunfa el urban wear masculino), y en especial por la plaza de los Guardias de Corps - (13), una de las más recoletas de Madrid. Ahí, en un rincón, está la galería de arte Blanca Berlín (Limón, 28), especializada en fotografía, a la que merece la pena entrar. Y la Taberna de Corps (Guardias de Corps, 1), que nos alegrará con sus salazones y cañas, sobre todo cuando llega el buen tiempo y monta su agradable terraza.

18.00 Moda de aquí y de allá

Si bien la calle de la Princesa es el destino idóneo para comprar ropa y complementos en Argüelles, a veces las marcas más populares no nos ofrecen el toque de distinción que buscamos. La solución está en la calle de Martín de los Heros - (14), Supreme (en el número 17) y Chill Out - (en el 24) cuentan con prendas de Paul Smith, Margiela, Comme des Garçons, Merc y Fornarina, entre otras. Pero ojo, que ir vestido como un pincel implica escuchar una música escogida con esmero: veamos entonces qué tiene para nosotros Toni Martin (en el número 18), el paraíso del disco de importación.

19.00 Cóctel de libros y cine

A los amantes de lo literario les gustará saber que por allí vivió Pablo Neruda -en la Casa de las Flores (15) de Hilarión Eslava esquina a Rodríguez San Pedro, ejemplo de la mejor arquitectura madrileña-, y también toparse con librerías especializadas por doquier. Entre ellas, es Ocho y Medio (16) (Martín de los Heros, 11; www.ochoymedio.com) la que más llama la atención por ser al mismo tiempo espacio para mitómanos del cine (en sus paredes, dibujos y firmas de Nani Moretti o Sofía Coppola) y contar con un nuevo café, el Via Margutta. Frente a ella se encuentra el centro neurálgico del cine en versión original de Madrid -Renoir Plaza de España (en el número 12; www.cinesrenoir.com), Golem (en el 14; www.golem.es), Renoir Princesa (pasaje Martín de los Heros) y, muy cerca, Princesa (www.cinesrenoir.com)-, en cuyas salas Woody Allen nunca dirá "caramba" en perfecto castellano.

24.00 Sesión continua

Si nos decantamos por la sesión golfa saldremos del cine cerca de las 02.00, pero si acudimos a la sesión de las 22.00 siempre podemos ir después a algún local de la zona. El Ambigú (Martín de los Heros, 16) es un clásico con gran carta de rones, mientras que el Club Yeyé - Q (paseo de Rosales, 30), recién abierto, anuncia visualmente en la entrada la onda pick-up y Conchita Velasco que nos espera dentro. Sea cual sea nuestra elección, nos iremos a dormir con la sensación de que Argüelles es un barrio inagotable.

Más información en la Guía de Madrid

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de noviembre de 2009