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Aralar fuerza el fin del tripartito alavés nacionalista para distanciarse del PNV

Aguirre destituye al único diputado de la formación por no apoyar sus cuentas

Aralar soltó ayer el lastre más significativo en su búsqueda de asentar un espacio definido en la izquierda abertzale y de distanciarse del PNV. La formación independentista forzó la destitución de su único diputado en Álava, el responsable de Juventud y Promoción Social, Javier Aspuru, quien anunció por sorpresa en la reunión semanal del Consejo de Gobierno que se abstenía de apoyar los presupuestos forales de 2010, "por imperativo del partido", como él mismo reconoció.

La decisión, tomada por la dirección nacional de Aralar que encabeza Patxi Zabaleta, cogió por sorpresa al tripartito nacionalista que encabeza Xabier Agirre, que le destituyó de inmediato al negarse Aspuru a dimitir. El tercer socio de gobierno, Eusko Alkartasuna, esperó varias horas para hacer público un comunicado en el que considera la decisión "un error", aunque mantiene su lealtad al pacto de gobierno.

EA considera "un error" la decisión de su socio en el Gobierno foral

Agirre había convocado a los medios de comunicación para presentar las cuentas de la Diputación para el año entrante, pero no tuvo más remedio que comenzar con la crisis de su gabinete. "Al ver que Aspuru se abstenía [en la aprobación formal de los presupuestos por el Consejo de Gobierno], le he pedido la dimisión, el comportamiento más honesto políticamente", explicó el diputado general, con gesto serio. El representante de Aralar se negó. "No he tenido más remedio que destituirle. Como le he comentado, no se puede estar en misa y repicando", resumió Agirre.

El departamento de Aspuru iba a gestionar en 2010 el 1,73% del presupuesto, apenas 10,5 millones. Por ello, hay que situar su decisión en términos de rentabilidad política: participar en un Gobienro dirigido por el PNV que acaba de de pactar sus cuentas con los socialistas le puede suponer demasiado desgaste, con la vista ya puesta en las elecciones municipales y forales de 2011.

El vicecoordinador de Aralar,Jon Abril, recalcó en una rueda de prensa en Vitoria que los nacionalistas "han pactado con el PSE los presupuestos sin contar con Aralar. Nuestro objetivo no es estar en el poder, sino desarrollar políticas de izquierdas".

Abril no explicó cómo habían asumido el pacto presupuestario PSE-PNV en los dos años precedentes. La formación abertzale no hará extensiva su retirada a instituciones como el Ayuntamiento de San Sebastián, donde gobierna con el socialista Odón Elorza, ni al futuro de NaBai, coalición en que sigue con PNV y EA.

"Es el PNV el que tiene que explicar su deslealtad con Aralar", sostuvo Abril. En cambio, el coordinador del partido en Álava, Iñaki Aldekoa, sugería otra explicación: "La decisión estaba pendiente de la asamblea de Álava que se va a celebrar el 21 de noviembre; de ahí la abstención. No estaba claro si íbamos a votar a favor de los presupuestos. Eso lo sabía Agirre, que ha precipitado la crisis".

El desconcierto era patente ayer en la formación independentista: Abril mantenía la ortodoxia; Aspuru reconocía que se había enterado de su destitución por la prensa y Aldekoa asumía de antemano su derrota en la próxima asamblea, que elegirá una nueva dirección más radical.

Agirre queda así respaldado en las Juntas por los 14 junteros de su grupo y los dos de EA. Enfrente tiene a los 15 del PP y los 14 del PSE. Completan el Legislatico foral cuatro representantes de la ilegalizada ANV, uno de Aralar y otro de EB.

Gerenabarrena deplora la ruptura del "único Gobierno de concentración 'abertzale"

Pocos minutos después que Xabier Agirre anunciase la destitución fulminante de su diputado de Juventud y Promoción Social, Javier Aspuru, el diputado general recibía el cerrado respaldo de su partido, el PNV. El presidente de la ejecutiva peneuvista alavesa, Iñaki Gerenabarrena, difundía un comunicado en el que insistía que "es imposible gestionar un presupuesto cuando el posicionamiento que se adopta ante él es el de no apoyarlo".

Horas después, en declaraciones a la agencia Efe, Gerenabarrena negaba que su partido y el equipo de gobierno foral hubiesen cerrado con el PSE el proyecto de presupuesto antes de hablarlo con sus socios nacionalistas, replicando así a las acusaciones de deslealtad que había lanzado sobre el PNV el número dos de Aralar, Jon Abril.

Gerenabarrena se mostró "decepcionado" ante lo que estima que supone "un fracaso político de Aralar al romper el único Gobierno de Euskal Herria donde se producía un proceso de concentración de tres partidos abertzales".

El tercer socio en el gobierno, Eusko Alkartasuna, instó a PNV y a Aralar a reconducir la situación "haciendo un ejercicio de responsabilidad política y dejando de lado los intereses partidistas".

La oposición

Desde las filas de la oposición, el portavoz del PP en las Juntas Generales, Javier de Andrés, sostuvo que si Agirre destiuye a todos los miembros de su Gobierno "nadie se daría cuenta", por la "inactividad" del Gabinete. El dirigente popular apuntó que en el Consejo de Diputados las relaciones internas eran "muy malas" y concluyó que "nadie va a echar en falta el trabajo" de Aspuru, como el del resto de diputados.

El secretario general del PSE alavés, Txarli Prieto, lamentó que, a pesar del acuerdo que su formación y el PNV han conseguido en torno a las cuentas forales del próximo ejercicio, no exista ninguna sintonía entre las tres formaciones que hasta el momento apoyaban a Agirre. "Produce una tensión en la institución foral, en la ciudadanía y en la política que no beneficia a nadie", afirmó.

Con todo, el dirigente socialista manifestó el compromiso del PSE, que seguirá aprobando los presupuestos, de "trabajar para que este fracaso no lo paguen los ciudadanos y no surjan más problemas, como se percibe de este conflicto entre nacionalistas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de noviembre de 2009

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