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CARTAS AL DIRECTOR

Inanición y despilfarro

La fuerte reducción de los recursos dedicados a la I+D ha sido abiertamente contestada desde múltiples ámbitos, por la consecuente pérdida de científicos de calidad formados en los últimos años que supone. Añadamos la propuesta de la presidencia del CSIC de eliminar los tres institutos: Acústica, Automática Industrial y Física Aplicada, que constituyen el actual Centro de Tecnologías Físicas L. Torres Quevedo (CETEF), cuya consolidación ha costado seis décadas de esfuerzo, para crear dos centros tecnológicos en Alcobendas.

Las dos noticias amenazan con disgregar la I+D en tecnologías físicas del CSIC, ya que sólo una tercera parte de los investigadores del Centro de Tecnologías Físicas ha mostrado su disposición a incorporarse a los nuevos centros. Esto supondrá una eliminación de facto de la investigación en tecnologías físicas del CSIC, al formularse centros mixtos donde la adscripción de profesores de la UPM es mayoritaria.

El desmantelamiento del Centro de Tecnologías Físicas del CSIC no resulta de una falta de calidad científica de sus investigadores, pues todas las evaluaciones externas realizadas han sido siempre favorables a su continuidad, como incluso reconocen los impulsores de esta actuación.

Los nuevos centros tampoco responden a satisfacer necesidades. Los actuales institutos del Centro de Tecnologías Físicas del CSIC cuentan con instalaciones e inversiones de décadas, en una superficie que duplica a la asignada a los centros propuestos. Sus grupos de investigación están acostumbrados a coordinarse con otros grupos de diversas universidades españolas e internacionales, incluyendo la UPM.

Ante esta incoherente propuesta, se han enviado reiteradamente cartas de disconformidad a la presidencia del CSIC denunciando un proceso que, sin realizar una inversión productiva y de futuro en la I+D, persigue una absurda y estéril operación que yugularía la actividad investigadora del CETEF. Las propuestas a coste cero enviadas por los tres institutos a punto de desaparecer han sido ignoradas. Se insiste en abandonar instalaciones completamente operativas para incurrir en inversiones tan cuantiosas como innecesarias: una fracción de dicha inversión bastaría para duplicar la actual plantilla de investigadores del CETEF durante 10 años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de noviembre de 2009