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Virginia y Nueva Jersey ponen a prueba a los demócratas

Los comicios locales medirán la popularidad de las reformas de Obama

Estados Unidos celebra hoy varias elecciones locales que servirán de barómetro político para la presidencia de Barack Obama un día antes de que se cumpla un año de su victoria. A la espera de resultados, esas elecciones ya han puesto de relieve, de momento, que el grupo más extremista de la derecha controla actualmente el Partido Republicano.

Virginia y Nueva Jersey eligen gobernador. En ambos Estados ganó Obama ampliamente el pasado noviembre. En ambos lugares se estrelló en 1993 el Partido Demócrata del entonces presidente Bill Clinton, en lo que fue la antesala de la derrota legislativa del año siguiente.

El viento sopla muy a favor del candidato republicano en Virginia, Bob McDonnell. Las encuestas le sitúan con 10 puntos de ventaja sobre su contrincante, Creigh Deeds. Tan desesperada es la situación de los demócratas, que el presidente ha enviado una carta durante el fin de semana a más de 300.000 votantes animándoles a participar en los comicios.

La cita demostrará si el ala dura de los republicanos controla el partido

En Nueva Jersey, feudo tradicional demócrata, la pugna está tan reñida que se encuentra en empate técnico. Obama ha sacado toda la artillería y -a diferencia de Virginia, donde sólo estuvo presente hace varios días en un acto final de campaña- ha aparecido en dos actos el domingo, en Camden y Newark, con economías muy precarias e índices de paro al borde del 10%. El demócrata Jon Corzine busca renovar el cargo frente al republicano Chris Christie. Si esta contienda estaba complicada, la aparición de un tercer candidato ha hecho que crezca aún más en interés. El independiente Chris Daggett no tiene ninguna posibilidad de ganar las elecciones de hoy pero sí puede tener un gran impacto en el resultado al dividir el voto.

Los votantes están también llamados a elegir alcalde en las ciudades de Nueva York y Atlanta. En los Estados de Washington, Maine, Ohio, Tejas, Nueva York y Nueva Jersey, los ciudadanos decidirán en referendos asuntos tan variados como el matrimonio homosexual, el uso médico de la marihuana, la implantación de casinos o nuevas leyes para los préstamos. A las urnas acude también un distrito de Nueva York para cubrir una vacante dejada en la Cámara de Representantes por el republicano John McHugh.

La definición del alma del Partido Republicano en la actualidad ha podido quedar sellada con lo sucedido en el distrito 23 de Nueva York. Dede Scozzafava, la candidata oficial del partido conservador -moderada, partidaria del aborto y del matrimonio gay-, abandonó la contienda este fin de semana presionada por el ala más radical del partido, que decidió dar su apoyo a un candidato alternativo, Doug Hoffman, perfecta representación del núcleo duro del GOP (Grand Old Party, Viejo Gran Partido). Detrás de Hoffman se encuentra la ex gobernadora de Alaska y ex candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos el año pasado, Sarah Palin, y el gobernador de Minnesota, Tim Pawlenty -ambos posibles aspirantes a la Casa Blanca en 2012-. Hoffman se enfrenta ahora en solitario al demócrata Bill Owens.

El año próximo por estas fechas se decidirá un tercio del Senado de Estados Unidos, toda la Cámara de Representanes y más de dos tercios de los cargos de gobernador volverán a ponerse en juego en las elecciones de mitad de mandato.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de noviembre de 2009