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Reportaje:

Monstruos de cine en A Coruña

Muestra sobre Ray Harryhausen, el maestro de los efectos especiales

Es considerado un monstruo de los efectos especiales en la gran pantalla, el padre de engendros fantásticos que, elevados a la categoría de obras de arte, anidarán hasta enero en la Fundación Luís Seoane de A Coruña. Ray Harryhausen (Los Ángeles, 1920) ya no vive desde hace año y medio en España, país en el que nunca hasta ahora se le había dedicado una exposición completa pese a ser escenario de siete de sus 16 películas. Una deuda que se salda con la amplísima muestra en A Coruña que, a partir de mañana, reúne 74 dibujos originales del especialista de la animación de ciencia ficción, 22 maquetas, montajes de vídeo con dibujos animados inéditos, y 50 carteles y fotografías.

Y es que además de exhibir las criaturas ya consideradas de culto de Harryhausen, como las de Jason y los Argonautas (1963) también se desvelará, a través de material inédito y testimonios de colaboradores con múltiples y divertidas anécdotas de rodaje, su relación y producción, amplias y poco investigadas hasta el momento, con y en España. La exposición comisionada por el historiador del arte Asier Mensuro incluye planos de barcos, dibujos o guiones con indicaciones del técnico norteamericano que fueron cedidos por colegas españoles que, en la década de los 50 y 60, rodaron con él en escenarios de Mallorca, Madrid, Barcelona o la Alhambra de Granada míticos largometrajes de ciencia ficción como la trilogía de Simbad. O su última película Furia de titanes (1981) cuyo rodaje comenzó, según cuenta el propio Harryhausen, "en una remota localidad llamada Guadix que iba a ser los pozos de la Luna", mientras que el montañoso Torcal de Antequera serviría para recrear las escenas en el desierto y el viaje a la guarida de las brujas.

El creador recurría a los paisajes de España para sus películas fantásticas

La exposición se completa con la proyección de todos sus filmes

El creador norteamericano justificó en múltiples ocasiones, como recuerda el historiador del cine Jorge Gorostiza, su predilección por los paisajes de España, con parajes casi intactos que encajaban a la perfección con las películas fantásticas. La profusión de arquitectura morisca, ideal para las aventuras de Simbad, y el abaratamiento considerable del coste de las producciones también hacían de España lugar predilecto para los largometrajes que protagonizó Harryhausen. Y es que pese a ser simplemente un técnico de efectos especiales es casi el único que ha conseguido, a través de sus gigantescas criaturas que consiguen el protagonismo en la pantalla, que se le recuerde como autor de películas, mientras caen en el olvido el nombre de los directores auténticos de las cintas.

"Era un autor completo a la altura de cualquier pintor o escultor", subraya Mensuro al destacar que además de ser un técnico sin par de efectos especiales, dominaba con maestría otras disciplinas artísticas, del dibujo al moldeado, y controlaba el manejo de las cámaras y la iluminación. Sus dibujos, siempre en blanco y negro, "recrean con autonomía propia y mucha técnica completas escenas y atmósferas" cinematográficas, añade Alberto Ruiz de Saramiego, director de la Luís Seoane que coproduce esta exposición con la Fundación de Ray & Diana Harryhausen.

Pero sobre todo es un prodigio del arte del trucaje. Tras dominar y perfeccionar con maestría la técnica del stop motion, inventó en los 50 la dynamation, un revolucionario sistema de animación fotograma a fotograma que permitió abaratar las costosas producciones de cine fantástico. Receloso de sus trucos y técnicas, Harryhausen se hacía el misterioso en los rodajes. "Era muy secreto en su forma de trabajar, te decía lo justo para hacer los decorados de tamaño natural o las maquetas, miniaturas a escala", recuerda uno de sus colaboradores españoles, Fernando González.

Basta como ejemplo citar la secuencia del ejército de esqueletos de Jason y los Argonautas, que supuso cinco meses de minucioso trabajo para apenas cinco minutos de película. No obstante en la Luís Seoane, en un intento de atraer no solamente a los fans del creador (que son legión en el mundo entero), sino también a grandes y pequeños que desconozcan al autor de dinosaurios y monstruos míticos, también se dispondrá de dos salas en la que se desvelarán algunos trucos del maestro que ahora vive a caballo entre Londres y Los Ángeles. Un ciclo con la totalidad de sus películas completa la muestra que permanecerá en A Coruña hasta el 10 de enero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de octubre de 2009