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El Consistorio presenta el enésimo plan contra la contaminación

Madrid pretende reducir el acceso de los coches al centro - Crea una zona de baja polución y reestructura la red de medición para cumplir con Europa

A principios de 2006 el Ayuntamiento de Madrid anunció que prohibiría la entrada de vehículos contaminantes en el centro histórico de la ciudad, que incluía la creación de una Zona de Emisiones Bajas (ZEB). La medida iba a entrar en vigor en 2008 pero nunca se llegó a poner en práctica. Ayer el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón volvió a anunciar la implantación de una zona ambientalmente protegida, que se extenderá por 25 barrios de la capital.

En esta área, señaló el regidor, "el Ayuntamiento contempla la prohibición de circular a vehículos que no sean residentes, permitir el tránsito pero no aparcar en las zonas azules o medidas más drásticas de reducción total del tráfico si es necesario". En realidad, lo que presentó el Ayuntamiento bajo el título de Plan para la mejora de la calidad del aire es un paquete de medidas para cumplir con la normativa europea, la directiva 50/2008, que a partir del próximo año obligará a reducir la contaminación. Algunas de las iniciativas del plan carecen de contenido.

El proyecto prevé bonificar a los vehículos menos contaminantes

Los coches que circulan por Madrid (responsables del grueso de la contaminación en la Comunidad) son en su mayoría diésel, según un estudio municipal. Estos turismos causan la práctica totalidad (el 98,5%) de la contaminación por dióxido de nitrógeno (NO2). Además, una gran parte tiene menos de 10 años. Por eso, la principal solución que contempla el Ayuntamiento para mejorar la calidad del aire es reducir el paso de los coches al centro. De ahí la creación de una zona de emisiones bajas (ZEB).

Aún no están fijados los criterios para restringir el tráfico en esta zona. Ni cuándo se limitará ni por qué. Una portavoz de Medio Ambiente explicó que la Comisión de Calidad del Aire se encargará de establecer las medidas necesarias en caso de que la situación lo requiera.

¿Cuándo será necesario? Según prevé el Ayuntamiento nunca. Para eso ha reestructurado la red de estaciones de medición de contaminantes: para cumplir con Europa y de paso maquillar los datos. Es otra de las medidas incluidas en el plan presentado ayer. Reduce de 27 a 15 las estaciones que miden la contaminación del tráfico con el argumento de que lo establece la directiva europea. La norma fija el número mínimo de estaciones que debe haber por número de habitantes, pero no dice nada sobre el máximo de puntos de registros.

De este modo se eliminan las estaciones de Luca de Tena o Recoletos, las que registran mayores índices de contaminación. Además, con esta ordenación se pierden los datos históricos y dificultan la comparación con los registros de años anteriores.

El plan también incluye un estudio para que los coches híbridos paguen menos por el estacionamiento regulado (SER). Pero de momento sólo es eso, un estudio. Además, Gallardón ha impulsado un acuerdo con los taxistas para que cuando renueven la flota de coches los nuevos vehículos sean más ecológicos.

Es cierto que en los últimos años se han reducido los niveles de contaminación. Pero no es suficiente. Ecologistas en Acción recuerda que Bruselas tiene abierto un procedimiento de infracción por este asunto. Madrid también ha recibido reprimendas del Ministerio de Medio Ambiente y recientemente del fiscal de Medio Ambiente, Antonio Vercher.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de octubre de 2009