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La izquierda lamenta que el Gobierno haya preferido aliarse con el centro-derecha

Entre la izquierda y el nacionalismo, el PSOE ha elegido al nacionalismo para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado para 2010. Entre las exigencias de mayor progresividad fiscal de BNG, ERC, IU, ICV y Nafarroa Bai y las que tienen que ver con las reivindicaciones históricas del PNV y las económicas para las islas de Coalición Canaria, el Grupo Socialista ha preferido satisfacer éstas.

Los partidos de la izquierda, finalmente, se opondrán en la votación del miércoles al proyecto de Presupuestos del Gobierno. Formalmente, tanto ellos como el portavoz socialista, José Antonio Alonso, mantienen abierta la puerta a seguir negociando enmiendas parciales para que se incorporen al acuerdo. Sin embargo, las posibilidades de que el Gobierno, una vez asegurados los votos necesarios, flexibilice su posición son muy escasas. Queda sobre la mesa un paquete de ofertas fiscales que hizo el PSOE a la izquierda de las que, en todo caso, es muy probable que los socialistas incluyan en el trámite dos de ellas: mantener la deducción de 400 euros para los que ganan menos de 18.000 euros anuales y subir un punto, hasta el 22% los tipos para las plusvalías. Todo hasta completar los 1.500 millones de menor recaudación que Alonso tenía como margen.

La deducción de los 400 euros se mantendrá para las rentas más bajas

En ningún caso se tocará el IRPF para las rentas altas, tal como Alonso ofreció discutir a estos partidos. El portavoz socialista, no obstante, les hizo siempre la salvedad de que necesitaba convencer a la vicepresidenta Elena Salgado.

Los portavoces de la izquierda aseguran que el PSOE ha renunciado a llevar a la práctica el discurso de izquierdas y contra los poderosos que ha exhibido José Luis Rodríguez Zapatero en los últimos meses.

Aseguran que ha preferido la comodidad de contar con apoyo del menor número posible de partidos y porque el voto favorable al blindaje del Concierto, aunque supone rectificar más de cinco votaciones anteriores de las últimas dos legislaturas, tiene menos coste que un giro a la política fiscal. Admiten que frente a lo que hubiera sido una rectificación fiscal, el Gobierno ha logrado con el PNV oxígeno en su peor momento y ha reforzado al Ejecutivo vasco en minoría. Y el PNV ha conseguido una de sus reivindicaciones históricas, que chocaba siempre con la negativa del PSOE, y, además, lo ha conseguido desde la oposición.

Gaspar Llamazares (IU) y Joan Herrera (ERC) aseguran que el Gobierno ha renunciado a dar una salida a la crisis desde la izquierda y, en cambio, ha preferido pactar con el centro-derecha. Según Llamazares, los Presupuestos de 2010 serán "los de la desconfianza ciudadana y de la izquierda social en el Gobierno, y la decepción ante el continuismo contra la crisis".

Joan Ridao (ERC) ha intentado también un acuerdo, pero al no lograr la gestión compartida del aeropuerto de El Prat, ha optado por una enmienda a la totalidad a los Presupuestos.

Ridao, además, asegura que el PSOE no ha querido "enderezar" el proyecto de ley y mantiene una reforma fiscal "que castiga las clases medianas, que penaliza el ahorro y el consumo y es poco progresiva".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de octubre de 2009