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Mas pide calma a sus diputados por los pagos de Millet a la Trias Fargas

Esperar a que todo se aclare y apretar los dientes. Éste fue el mensaje que Artur Mas trasladó ayer a los diputados de Convergència i Unió en el Parlament para tranquilizarlos ante las relaciones económicas que la fundación Trias Fargas, vinculada a CDC, mantuvo hasta el año pasado con el Orfeó Català, que presidía Fèlix Millet. Mas aprovechó la reunión semanal con sus diputados para reiterar la versión que el partido viene repitiendo desde la semana pasada: que todos los pagos son "legales", que los convenios entre el Palau de la Música y la fundación de CDC existen y que en este asunto el partido es víctima y no verdugo.

Según fuentes del grupo parlamentario, Mas dedicó apenas 10 minutos a hablar de este asunto y en su intervención le apoyaron el portavoz parlamentario, Oriol Pujol y el número dos de Convergència, Felip Puig. Los tres mantuvieron que no les consta en absoluto que las donaciones de Millet fueran en dinero negro. Según las mismas fuentes, nadie abordó el asunto de que, después de Millet, los principales donantes de la fundación Trias Fargas fueron, al menos en 2005, los principales constructores de obra pública de Cataluña.

El PSC exige saber si CiU dedicó dinero del Orfeó a pagar campañas

El fiscal acusará a Millet de apropiación de caudales públicos

En conferencia de prensa, Oriol Pujol volvió a repetir sus argumentos de autodefensa, pero no aclaró por qué la fundación Trias Fargas aceptó inicialmente hacer públicas sus cuentas y después se retractó. Pujol repitió que no piensan hacer públicos los siete convenios por los que, según CDC, la fundación Trias Fargas recibió 630.000 euros del Orfeó Català, una cifra que no consta en las cuentas del Palau de la Música.

El resto de partidos volvieron a exigir transparencia a Convergència Democràtica y que haga públicos los convenios firmados con el Orfeó de Millet. "Mas debe explicarse", dijo la portavoz socialista Carme Figueras, quien hurgó en las filas nacionalistas para que su líder explique "adónde ha ido a parar el dinero" que la Trias Fargas recibió del Palau.

Esquerra Republicana e Iniciativa per Catalunya llegaron más lejos. Los republicanos registraron ayer en el Congreso una proposición no de ley para modificar la Ley sobre la Financiación de Partidos Políticos con el objeto de prohibir también todo tipo de donativo anónimo a cualquier fundación o entidad vinculada a un partido.

La de Convergència es la fundación que más ha recurrido a este tipo de donaciones anónimas. En 2005, por ejemplo, la Trias Fargas recibió 590.000 euros en donaciones de este tipo. De ellos, 120.000 procedían del Orfeó Català. El resto los aportaron mayoritariamente empresas constructoras que hacen obra pública para la Generalitat y los ayuntamientos. Esquerra quiere prohibir que este tipo de empresas puedan hacer aportaciones no sólo a los partidos, sino también a sus fundaciones. Se trataría de evitar la tentación de los partidos de recurrir a sus fundaciones para financiar campañas electorales tal como el PSC asegura que hizo en alguna ocasión Convergència i Unió.

Iniciativa per Catalunya defiende un cambio de menor calado, pero con el mismo objetivo. "No es necesario cambiar la ley, bastaría con que las fundaciones de todos los partidos pactaran renunciar a las donaciones anónimas", dijo ayer la portavoz ecosocialista Dolors Camats. Iniciativa-Esquerra Unida defiende que la autorregulación permitiría un cambio más a corto plazo sin necesidad de modificar una ley que depende del Congreso de los Diputados. CiU respondió con un "se puede estudiar".

El Partido Popular de Cataluña reiteró ayer su demanda de crear una comisión de investigación parlamentaria sobre todo el caso Palau de la Música, aunque reconoció que ningún partido, aparte de Ciutadans, ha respondido a sus invitaciones para formar una mayoría de diputados que así lo soliciten.

Por otra parte, el fiscal ya ha comenzado los trámites para cambiar las imputaciones que pesan contra los saqueadores del Palau de la Música, su ex presidente Fèlix Millet y su ex director administrativo, Jordi Montull. Desde el primer momento, ambos fueron acusados de apropiación indebida y falsedad documental. Sin embargo, a tenor de su confesión de haber sustraído tres millones de euros del Palau, el fiscal entiende que la acusación de apropiación de caudales públicos cuadra mejor con los hechos descritos por Millet, informó ayer Radio Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de octubre de 2009