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La investigación judicial del 'caso Gürtel'

Rajoy recomienda "indiferencia" y olvido ante el escándalo

El líder del PP insiste en que el 'caso Gürtel' no interesa a los ciudadanos

Hay una imagen de Mariano Rajoy que ya es casi un cliché: en ella está fumándose tranquilamente un puro frente a los problemas internos más graves. Ayer, en Santa Gadea del Cid (Burgos), un pueblo cercano a la central de Garoña, no le dio tiempo a su puro habitual de sobremesa, porque llegaba tarde a otro acto en Vitoria. Pero en sus palabras a los militantes dejó claro que su espíritu es de absoluta tranquilidad, al menos de cara al exterior. Sin aceptar preguntas ni referirse expresamente al caso Gürtel, Rajoy dio un consejo definitivo a sus compañeros ante las revelaciones del sumario que implican ya a cuatro comunidades: Madrid, Valencia, Castilla y León y Galicia. "Debéis estar con la gente, ocuparos de sus problemas, hacer oposición cuando se pueda y gobernar bien allí donde gobernemos, y olvidarse de todo lo demás. Hay que estar con lo que preocupa a los ciudadanos, que no suele coincidir con lo que preocupa a otros".

Los dirigentes son partidarios de hacer algo, pero el líder no parece dispuesto

Ese "todo lo demás" es el caso Gürtel. Rajoy y su entorno sostienen que ese asunto no tiene costes electorales y que las encuestas de este fin de semana, que sitúan el PP cuatro puntos por encima del PSOE, demuestran que no interesa a los ciudadanos, que sólo piensan en la crisis económica. Rajoy exhibió esas encuestas para animar a los suyos. "Vamos bien, se han publicado encuestas, vamos bien aunque hay gente a la que no le gusta. Este partido va bien porque es capaz de conectar cada vez con más españoles".

Pero el líder del PP quería dejar aún más claro el mensaje de que, frente a las revelaciones del caso Gürtel, hay que reaccionar como lo hace él: evitando responder preguntas y trabajando como si no existiera. "Éste es un partido que todo el mundo sabe tiene sus dificultades. Yo hablo bien de este partido porque me lo creo y porque la ensalada de voluntarios para hacer lo contrario habrá que contrarrestarla. Y os digo: vamos bien, estamos con fuerza, ganas, ilusión, espíritu deportivo, y un cierto sentido de la indiferencia ante algunas cosas, que nunca viene mal". Esto es, que Rajoy recomienda indiferencia ante Gürtel.

Aún hubo otra referencia indirecta al caso. El líder del PP criticó al fiscal general, Cándido Conde Pumpido, por solicitar el archivo del caso Faisán, en el que se investigaba un posible chivatazo desde la policía a ETA en plena tregua. "El sumario lleva tres años en manos de un juez, y ahora el fiscal general del Gobierno, muy diligente cuando se trata de investigar a partidos políticos, dice que dar un chivatazo no es delito. Los ciudadanos tienen derecho a saber si hay alguien en la policía que dio un chivatazo. Yo no aceptaré este uso sectario, partidista y antidemocrático de la Fiscalía General del Estado".

A pesar del interés de Rajoy por aparentar y recomendar tranquilidad, en el partido hay gran preocupación, que según algunos dirigentes también afecta al líder. Las nuevas revelaciones afectan tanto al presidente Francisco Camps y dirigentes valencianos como Ricardo Costa, como al entorno de José María Aznar. Los marianistas se alegran de que ni Rajoy ni su entorno más inmediato se hayan visto de momento tocados, aunque admiten que el asunto le alcanza porque es el jefe del partido. El hecho de que la familia de Aznar, Alejandro Agag y Ana Botella incluidos, se haya visto tocada por las declaraciones de Francisco Correa preocupa a algunos dirigentes por lo que significa para el PP: "Es un golpe muy duro al corazón sentimental del PP, que está con Aznar", explicaba uno de ellos. Otros señalaban que en realidad lo más gordo, la financiación ilegal en la Comunidad Valenciana y la implicación del ex tesorero Luis Bárcenas, ya ha salido, por lo que el PP está ahora preparado para cualquier cosa. Todos los dirigentes consultados asumen que hay que hacer algo, sobre todo en Valencia. Sin embargo, de las palabras de Rajoy no se desprende que él vaya a hacerlo. Ni en breve, ni a largo plazo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de octubre de 2009