Hereu refuerza Ciutat Vella con un intendente mayor

El alcalde pide 1.000 'mossos' más que ya están pactados, según Interior

El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, reconoció recientemente que hacen falta más agentes de policía en Ciutat Vella y ayer anunció un refuerzo de la Guardia Urbana en ese distrito. La forma de hacerlo es destinar al intendente mayor Jesús Hernando a Ciutat Vella. Su principal función será definir y organizar las actuaciones de la policía municipal en un área que se ha visto desbordada por actividades inadecuadas en la calle, especialmente la prostitución.

El distrito central de la ciudad es, con diferencia, el que tiene una mayor presión, por su dimensión y estructura, y porque en él se arraciman miles de turistas durante buena parte del año. También tiene un alto porcentaje de población inmigrante que utiliza el espacio público de forma intensiva. Por si todo eso fuera poco, Ciutat Vella concentra un alto número de servicios de atención a colectivos complejos, no pocos en situación marginal o de exclusión social, como son los drogodependientes. Todo un cuadro que había llegado a desbordar a los responsables municipales. Ubicar en el territorio al intendente mayor tiene que ver con todo eso.

Contradicciones entre el Consistorio y la policía autonómica sobre las detenciones

Hernando estaba hasta ahora destinado en la división de organización de la Guardia Urbana y es uno de los dos intendentes mayores que se distribuyen los 10 distritos de Barcelona. Ahora se dedicará "preferentemente" a Ciutat Vella, además de Gràcia, Sant Martí y el Eixample. Esa dedicación, según portavoces municipales, irá acompañada de presencia, puesto que hasta ahora estaba en los servicios centrales de la Guardia Urbana.

Hereu anunció el refuerzo de la estructura de mando en Ciutat Vella en el acto de bienvenida a 250 aspirantes a integrarse en el cuerpo de la policía municipal. La plantilla de la Guardia Urbana en diciembre pasado era de 2.696 agentes. Según el alcalde, la policía municipal ha crecido un 14% desde 2007.

De paso, Hereu demandó al Gobierno catalán más colaboración, sobre todo en lo tocante a la seguridad en el distrito de Ciutat Vella. Una colaboración que más de un cargo municipal considera que no ha estado a la altura de las necesidades. Algunos lo achacan a la falta de entendimiento de las jefaturas de ambos cuerpos policiales. Como muestra de la falta de sintonía valga lo que ocurrió ayer. Hereu reiteró la petición de 1.000 agentes más de los Mossos d'Esquadra en los próximos años, algo que ya está pactado, según Interior.

La plantilla actual de ese cuerpo en la ciudad es de 2.634. El verano pasado se incorporaron 240 agentes y en 2010 lo harán otros 200. Es decir, el año próximo el número de mossos será de 2.834. Cataluña tiene actualmente 15.000 mossos y se prevé que en 2015 la plantilla sea de 18.300. El alcalde pide el 25% de todos ellos estén en Barcelona.

Y otra muestra de la falta de feeling la dieron ayer en cuanto al número de detenciones que hacen uno y otro cuerpo. El alcalde afirmó que el 60% de los arrestos en el distrito de Ciutat Vella los practica la Guardia Urbana.

Poco después esa afirmación fue corregida por los Mossos y un portavoz de ese cuerpo aseguró que el 51% de las detenciones en ese distrito las realizan los Mossos, el 48% la Guardia Urbana y el 1% otros cuerpos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0030, 30 de septiembre de 2009.

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