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Cumbre de Pittsburgh

Suiza sale de la lista de paraísos fiscales de la OCDE por la presión del G-20

El Gobierno helvético firma un acuerdo de información fiscal con EE UU

Suiza, el más respetable, el más poderoso de los paraísos fiscales, saldrá hoy de la lista negra que publica la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), tras varias décadas defendiendo con uñas y dientes el sacrosanto secreto bancario. El G-20 declaró la guerra a los centros financieros opacos en la cumbre de Londres, y los resultados no han tardado en llegar: un buen puñado de países ha abandonado ya esa lista en menos de seis meses, ante la amenaza de sanciones a partir de 2010. En plena cumbre del G-20 en Pittsburgh (Estados Unidos), Suiza pone el colofón en esa lucha del club de los países más poderosos contra jurisdicciones que facilitan la evasión fiscal por la opacidad que proporcionan a sus clientes y cuyo sistema impositivo es muy laxo o incluso inexistente.

El país alpino da los primeros pasos para acabar con el secreto bancario

Austria, Bélgica y Luxemburgo, al igual que Suiza, figuraban en la lista de la OCDE y han conseguido quitarse ese sambenito. Al igual que numerosos microestados: Mónaco, Aruba, Bermuda, las Islas Vírgenes, Bahrein, Islas Caimán, Antillas Holandesas y San Marino tampoco figuran ya entre los paraísos fiscales, según la institución que dirige el mexicano Ángel Gurría.

Pero la cosa tiene truco. La OCDE ha rebajado en los últimos meses los requisitos técnicos que exigía para dejar de considerar a un país como paraíso fiscal. Ahora bastan 12 acuerdos de intercambio de información fiscal para salir de la lista. Grace Pérez-Navarro, subdirectora del Centro de Políticas Fiscales y Administración de la OCDE, aseguró ayer que la mayoría de los acuerdos que se han firmado "no son cosméticos". "Pero sí es cierto que hay algunos paraísos fiscales que están firmando acuerdos con otros paraísos fiscales para llegar a los 12 acuerdos. Si continúan por ese camino estoy segura de que no quedarán fuera de la lista por mucho tiempo. La OCDE va a examinar no sólo el número de acuerdos sino también la calidad de esos acuerdos", advirtió.

Gurría, secretario general de la organización que agrupa los países desarrollados, felicitó ayer a las autoridades helvéticas, pero puntualizó que la firma de acuerdos de intercambio de información fiscal "es sólo un paso en un proceso más amplio". "Lo que veremos ahora es la implementación efectiva en todos esos países", añadió.

El secreto bancario está de capa caída en Suiza desde hace meses. UBS -el mayor banco suizo-, se ha visto obligado a revelar los titulares de más de 4.500 cuentas secretas de norteamericanos, relacionadas con problemas de fraude o evasión fiscal, tras una denuncia de la Administración de EE UU, el último país con quien Suiza ha anunciado un acuerdo de intercambio de información fiscal. La denuncia afecta a más de 50.000 estadounidenses. Y Francia ha conseguido también los nombres y datos de cerca de 3.000 presuntos evasores de impuestos con cuentas en bancos suizos, que el Ejecutivo galo se encargó de vender a finales de agosto como "la primera victoria" en su batalla "contra el secreto bancario", afirmó el ministro Eric Woerth.

Suiza, cuyos bancos gestionan una cuarta parte de la riqueza mundial depositada en paraísos fiscales -un total que suma en torno a 12 billones de dólares, según los datos de Tax Justice Network-, no es precisamente un clamor a favor de abandonar el estatus de paraíso fiscal. La legislación suiza califica la evasión fiscal como transgresión, y no como delito, en contra del criterio de la OCDE. Konrad Hummer, ejecutivo de Wegelin -el banco privado más antiguo de Suiza-, advirtió ayer de que "hay un deseo de criminalizar a las élites en los países europeos, cuando la mayoría de los clientes no son criminales sino que simplemente diversifican [sus inversiones] desde su propio país", informa Bloomberg.

"Los países de la OCDE han descargado sus frustraciones sobre Suiza", aseguró hace unos meses el presidente de la patronal bancaria helvética, Pierre Mirabaud. Esa descarga empieza a dar frutos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de septiembre de 2009