El capitán del 'Prestige' alega que su estancia en prisión fue "un secuestro"
Los abogados de Apostolos Ioannis Mangouras, el capitán del Prestige, el petrolero que se partió en dos frente a la costa atlántica gallega en noviembre de 2002 y derramó más de 60.000 toneladas de fuel, aseguraron ayer que el griego sufrió en España "una especie de secuestro" al pasar 83 días en prisión con una fianza de tres millones de euros. Esa fianza, fijada "para impedir que saliera de España y cubrir los posibles gastos del vertido de fuel", fue "ilegal, injustificada y arbitraria", denunció en la vista ante la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos el portavoz de los abogados de Mangouras, el británico Edward Fitzgerald.
Mangouras recurrió ante la Gran Sala la decisión del Tribunal de Estrasburgo del pasado 8 de enero, que dictó que España no violó el Convenio Europeo de Derechos Humanos al mantener la prisión provisional bajo fianza al capitán del Prestige, de 74 años.
En la vista, Fitzgerald criticó que ninguna jurisdicción española "tuvo en cuenta las condiciones personales y financieras" de Mangouras, quien "nunca hubiera conseguido reunir" los tres millones de euros; la suma más elevada impuesta por la justicia española, recordó.
Discriminación
Además, afirmó que el capitán "no fue el responsable de la catástrofe ecológica" que causó el Prestige; las causas, según el letrado, fueron naturales: el temporal que hubo en la zona del siniestro. Y apuntó al "riesgo real de discriminación" hacia un capitán de nacionalidad griega en España. El abogado Fitzgerald también representa al ex etarra José Ignacio de Juana Chaos en su litigio contra España para evitar ser extraditado desde Irlanda.
Por su parte, el Gobierno español, representado por el abogado del Estado Ignacio Blasco, señaló que el riesgo de fuga de Mangouras era "importante y evidente", y que la fianza "no fue un obstáculo para su libertad provisional". Además, justificó la cantidad por los "perjuicios irreparables" que tuvieron lugar en la costa atlántica.
Mangouras reside en Grecia, donde debe comparecer cada 15 días en la comisaría de Icaria, su isla natal, o en Atenas, donde residen sus hijos. El procedimiento penal por el caso del Prestige todavía está pendiente en el juzgado de instrucción número 1 de Corcubión (A Coruña).
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