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Vuelve la Capilla Santa María

La catedral de Vitoria rescata y moderniza su histórica institución musical - El contratenor Carlos Mena dirigirá el nuevo proyecto

Con la entrega al obispo de Vitoria, Miguel Asurmendi, de la partitura Bosque de piedra y tiempo por su autor, el compositor Antonio Lauzirika, renació ayer la capilla musical de la Catedral de Santa María. Más allá de la recuperación de este archivo musical sacro, el acto sirvió para presentar un ambicioso proyecto de producción y creación musical dirigido por el contratenor Carlos Mena, que contará con la colaboración de Alfonso García de la Torre, en el apartado de música contemporánea. "Santa María recupera el espíritu catedralicio de fomento cultural", resumió la diputada de Cultura, Lorena López de Lacalle.

Y qué mejor para dar a conocer el trabajo que realizará la Capilla Santa María que sendos conciertos que se vienen preparando desde hace meses y que se han programado para este fin de semana. La sección Antigua abordará hoy obras de Purcell, Avison y Händel. Y la Contemporánea interpretará mañana composiciones de Zivkovic, Ives, Donatoni, Marész, Boulez y la ya citada de Lauzirika, que ha sido compuesta expresamente para la ocasión. El autor se ha inspirado en la estructura vertical de la catedral vitoriana y en sus cualidades sonoras, "sin olvidar la simbología numérica que parte de las dimensiones del templo".

La formación se presentará este fin de semana con dos conciertos

Mena: "La capilla ha entroncar con los activos musicales de la ciudad"

Las capillas musicales han ejercido como albaceas de la tradición musical sacra occidental desde las catedrales o colegiatas. Era una cuestión de prestigio, pero también de sensibilidad y de impulso a la doctrina de la Iglesia. La música era inherente a la liturgia y los mejores compositores de cada momento escribían para ellas sus partituras, además de las que creaba el maestro de capilla titular. Kapellmeister fue, por ejemplo, Bach. La iglesia de Santa María, pese a ser colegiata (no fue declarada sede episcopal hasta 1862), contó con importantes directores musicales, como Miguel de Irizar, uno de los polifonistas más interesantes de la segunda mitad del XVII.

Quien ejercerá ahora este cargo, el contratenor Carlos Mena, no le va a la zaga. Considerado como uno de los mejores intérpretes vocales de música antigua del mundo, Mena ha logrado crear una formación musical sólida integrada por tres cuartas partes de músicos vascos, con un 25% nacidos en Vitoria. "La capilla ha de tener un entroncamiento con los activos musicales de la ciudad", explicó ayer en la presentación de la Capilla Santa María.

La Capilla no sólo tendrá una función interpretativa. También tratará de recuperar el archivo que atesora la catedral y que ha custodiado el canónigo Rafael Mendialdua. "Y queremos incorporar obras de maestros de capilla que estuvieron en esta catedral", según apuntó Mena. Su voluntad incluye la creación de un coro semiprofesional y una polifonía infantil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de septiembre de 2009