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Una afluencia masiva en un recinto ferial problemático

"Es un hecho aislado. Todos los años la fiesta es en el mismo sitio y no hay estos problemas", declara Gonzalo Aguado, alcalde de Pozuelo de Alarcón (PP). El consistorio no considera que el emplazamiento del recinto ferial en que nació la reyerta y el espacio que se habilitó para el botellón -en el parque del Pradillo, en mitad del municipio- esté relacionado con el conflicto.

La oposición no tiene tan claro que la planificación haya sido la más adecuada. "No hay un sitio correctamente habilitado para las fiestas", explica Eva Izquierdo, portavoz de los socialistas.

Diversos conflictos han rodeado el emplazamiento de las fiestas este año. Una serie de denuncias vecinales plantearon que la ubicación era excesivamente ruidosa para las viviendas colindantes. También una condena judicial obligó al Ayuntamiento a retirar la plaza de toros que tenían situada permanentemente en el parque por considerar que la permanencia de esa construcción en una zona verde era inapropiada. Por eso, el Ayuntamiento colocó este año una estructura móvil que se retirará tras las fiestas.

La segunda gran innovación de este año fue separar la fiesta en dos recintos distintos. En el parque se quedaron las atracciones; la discoteca móvil y las casetas se trasladaron al centro del municipio.

El PSOE de Pozuelo considera que la decisión pudo dificultar el control de las fiestas porque las fuerzas de seguridad tuvieron que dividirse. El Ayuntamiento responde que el dispositivo de seguridad era el más adecuado. "Había más de 50 agentes entre nacionales y municipales", explica el alcalde, que reconoce que la afluencia de público desbordó las previsiones: "Eran más de 2.000 personas, casi el doble de lo que planeamos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de septiembre de 2009