Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Elecciones en Afganistán

La UE considera que los comicios son un hito en la democratización de Afganistán

Bruselas y EE UU piden a los políticos que no se anticipen a los resultados

La Unión Europea y Estados Unidos insistieron ayer en que las elecciones del jueves en Afganistán son un hito decisivo en el proceso de democratización, aunque se mostraron cautelosos sobre los resultados, a la espera del recuento oficial. Los comicios son la baza que puede esgrimir tanto el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como el primer ministro británico, Gordon Brown, para sustentar su estrategia sobre Afganistán.

En un clima de seria incertidumbre sobre el futuro del país, los estadounidenses empiezan a cuestionarse la presencia en el país asiático. Una encuesta de la CNN-Opinion Research indicaba que un 54% de los consultados estaba en contra de la intervención. En el Reino Unido, el aumento de las bajas (206 desde 2001) está desatando una fuerte preocupación entre la población.

Obama insite en que el contingente internacional debe "acabar el trabajo"

Pese a ello, Obama insistió ayer en que las fuerzas internacionales deben "concentrarse en terminar el trabajo, aunque va a tomar algún tiempo". También la canciller alemana, Angela Merkel, ha desestimado las voces que piden en su país la retirada de las tropas.

"En las actuales circunstancias de plena guerra", señala una fuente comunitaria, "la celebración de las elecciones ya es un éxito en sí mismo y hay que verlo como un acto que desbroza el camino para la futura democracia".

La idea de un paso adelante dentro de un largo proceso —los analistas militares pronostican un mínimo de 10 años para acabar con la insurgencia talibán— fue abonada ayer también por Svante Kilander, embajador sueco y representante de la presidencia de la Unión Europea en Afganistán. "Hay un sentido y un espíritu de democracia en Afganistán que se expresa a gritos", señaló Kilander. "Ahora tenemos las elecciones presidenciales y dentro de un año se celebrarán las parlamentarias". "Esto no es un acontecimiento único", añadió, "es parte de un amplio proceso en el que la UE juega un papel significativo".

La Comisión Europea emitió ayer una declaración en la que "anima a los candidatos a respetar el proceso electoral y a abstenerse de realizar anuncios prematuros sobre los resultados". En la misma línea se ha pronunciado Richard Holbrooke, enviado especial de EE UU para Afganistán y Pakistán, que pronosticó que el resultado sería polémico y pidió calma a los candidatos.

Representantes del presidente afgano, Hamid Karzai, y de su contrincante más destacado, el ex ministro de Exteriores Abdulá Abdulá, se han adelantado ya asegurando que han obtenido más de la mitad de los votos. Bruselas precisó que "no hará ningún comentario", a la espera del informe preliminar que hoy presentará la Misión de Observación Electoral de la UE en Kabul y de los resultados oficiales presentados en su debido momento por la Comisión Electoral Independiente.

La presidencia sueca de la Unión hizo pública una declaración en la que subrayaba que "el hecho de que estas elecciones sean las primeras organizadas por las autoridades afganas en 30 años marcan un hito decisivo para la democracia en Afganistán". La presidencia deplora la pérdida de vidas al mismo tiempo que elogia "el valor personal y el compromiso democrático" de los afganos que acudieron a las urnas en las circunstancias tan difíciles. Y destaca el esfuerzo de las fuerzas de seguridad afganas e internacionales que "han hecho posibles estas elecciones".

La seguridad en Afganistán depende de unos 180.000 efectivos afganos, incluyendo soldados y policías. Los efectivos extranjeros están formados por 64.500 militares de la Fuerza Internacional de Asistencia y Seguridad (ISAF) dirigidas por la OTAN, de los que unos 30.000 son estadounidenses y 1.230 son españoles. Además, otros 28.000 efectivos de la Operación Libertad Duradera, bajo el mando de EE UU controlan la frontera paquistaní.

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, ha manifestado su deseo de aumentar hasta 400.000 las fuerzas de seguridad afganas, como condición para permitir una futura retirada gradual de la Alianza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de agosto de 2009