arte

Un acueducto que flota

El arte contemporáneo invade las calles y rincones de Segovia, se mezcla con los monumentos más representativos y oxigena la ciudad, que aspira a ser capital europea de la cultura en 2016.

Por eso, el Ayuntamiento ha denominado Oxigenarte a una actividad que el visitante podrá ver hasta el domingo próximo y que nace con vocación de continuidad. En Oxigenarte se mezclan, en un tributo a lo efímero, pintura, escultura, videoarte, performance, música y danza, y en ella participan 39 artistas.

Entre las intervenciones destaca la de Eugenio Ampudia en el acueducto romano. El artista ha forrado los pilares centrales de espejos, de dos metros de altura, desde la base, logrando con ello el efecto óptico de que flota en el aire. Por su parte, el compositor Juan Manuel Artero traduce los sonidos emitidos por los ciudadanos en otros relacionados con el universo sonoro del agua. Con anterioridad, las voces se han convertido en efectos luminosos que han dado a la piedra milenaria un aspecto de pantalla pixelada.

Mientras que Suso 33 propone un diálogo entre la pintura y la danza contemporánea, en la plaza de San Martín, Daniel Canogar lidera un asalto virtual al alcázar y los vitralistas Carlos Muñoz de Pablos y José Fernández Castrillo liberan sus obras, sacándolas de los vanos arquitectónicos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 31 de julio de 2009.

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