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El agujero de Cajasur necesita una inyección de 1.050 millones de euros

La Iglesia pretendió seguir nombrando al equipo directivo de Córdoba

Unicaja, la mayor entidad de ahorro de Andalucía, y Cajasur, la peor gestionada, ya son novios, pero el matrimonio va a requerir una inyección de 1.050 millones de euros para tapar el agujero de las correrías inmobiliarias de la entidad cordobesa, controlada por la Iglesia católica. Ambas entidades han comunicado ya a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) su protocolo de fusión, tras un duro fin de semana de negociación que requirió la mediación del presidente de la Junta, José Antonio Griñán, con el obispo en funciones de Córdoba, Juan José Asenjo. Y ayer estaba previsto que pidieran su solicitud de ayudas al Fondo de Garantías de Depósitos.

En un comunicado, Unicaja "condiciona" la integración definitiva a la "obtención de determinadas garantías financieras" de dicho fondo, además de las autorizaciones obligatorias y a la modificación de la ley andaluza de Cajas de Ahorro para aumentar el número de miembros en el Consejo de Administración. La entidad malagueña, además, tiene abierta otra fusión con Caja de Jaén que es "independiente" del de Cajasur.

Según fuentes de la negociación, la entidad necesitaría 1.050 millones por dos vías diferentes. Por un lado, una inyección de capital de 440 millones y por otro, recursos para tapar la morosidad por 550 millones. La nueva entidad lograría el capital con una emisión de participaciones preferentes por 440 millones, que se comprometería a devolver en 17 años y que se retribuirán a precio de mercado. Los 550 millones de provisiones cubrirían el 90% de los créditos morosos de una cartera de 610 millones. Unicajasur se haría cargo del 10% restante. Este es el plan de actuación presentado ante el Banco de España y que será aprobado, según fuentes del mercado, de manera inminente. De esta forma no recibirá nada del nuevo FROB, ya que todo será a cargo del Fondo de Garantía de las cajas.

Los tirones durante el fin de semana previo a que el Consejo de Administración de Cajasur autorizara el lunes el inicio del proceso de integración han sido "terroríficos", según fuentes del Gobierno andaluz. Los representantes del Cabildo cordobés pretendían seguir decidiendo los nombramientos en la dirección territorial que se establecerá en Córdoba y actuar de manera autónoma, una pretensión a la que Braulio Medel, presidente de Unicaja, se negó en redondo. Varias fuentes de la negociación aseguran que los canónigos han defendido más "intereses corporativos" que los de los clientes de Cajasur.

Dentro de la caja cordobesa, la negociación entre Unicaja y Cajasur ha tenido un trasfondo de tensión extrema. Fuentes de Cajasur confirman que en el último mes, en plena tormenta de rumores acerca de la unión de cajas, la Iglesia ha vuelto a extender su manto, tratando de "comprar voluntades" de miembros del Consejo de Administración o de autoridades políticas para ponerlos a su favor. Como en los mejores tiempos del cura Miguel Castillejo -que dirigió la firma de manera personalista hasta 2005-, el uso del clientelismo ha vuelto a ser una herramienta de poder. Así, fuentes de Cajasur afirman que dos hijos de un impositor fueron colocados en la entidad, así como la esposa de un dirigente del PP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de julio de 2009