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Un juez investiga un desvío de dinero de las obras del Palau, que triplicó su coste

La fiscalía se querella contra Fèlix Millet por falsedad y apropiación indebida

El Juzgado de Instrucción número 30 de Barcelona ha admitido a trámite una querella de la fiscalía por los supuestos delitos de apropiación indebida y falsedad contra cuatro personas por el presunto desvío de más de 2,29 millones de euros de los fondos del Orfeó Català, que tiene su sede en el Palau de la Música. Los Mossos d'Esquadra registraron ayer durante más de nueve horas el histórico edificio modernista y se incautaron de 13 cajas con numerosa documentación y soportes informáticos que, según fuentes de la investigación, podrán contribuir a confirmar los indicios que se apuntan sobre el posible desvío del dinero y su destino.

Según la querella de la fiscalía, la distracción de los fondos se realizó en billetes de 500 euros de la asociación y la fundació Orfeó Català, que se nutren con subvenciones públicas y de grandes empresas. Ambas están presididas por Fèlix Millet, una de las personas contra las que se dirige la querella y presidente de la entidad, fundada en 1891.

Según la querella de la fiscalía, el supuesto desvío del dinero se produjo durante el año 2003 y principios de 2004, y las cantidades fueron 1,7 millones de euros procedentes de la fundación y 590.000 euros de la asociación. En aquellos años estaban concluyendo las obras de ampliación del Palau de la Música, que costaron finalmente 24 millones de euros, casi el triple de los 1.500 millones de pesetas (nueve millones de euros) en que se presupuestaron en 1999.

La alarma del caso se disparó el año pasado, cuando la Agencia Tributaria comprobó que se habían realizado ingresos de hasta 300.000 euros en cuentas corrientes ajenas a la contabilidad oficial de la asociación y de la Fundación Orfeó Català.Tras comprobarse los cuantiosos ingresos en billetes de 500 euros de las cuentas paralelas de la fundación y la Asociación Orfeó Català, la Agencia Tributaria reclamó los justificantes de los gastos realizados y no obtuvo respuestas convincentes. Muchas de esas operaciones ni siquiera fueron registradas en los libros de la contabilidad oficial, según la fiscalía.

Los gestores del Orfeó atribuyeron los ingresos, entre otros motivos, a los gastos de las obras de ampliación del Palau de la Música, pero posteriormente se comprobó que las empresas a las que se cargaron las facturas carecían de medios para asumirlas y posiblemente se trataba de sociedades tapadera.

La fiscalía empezó a investigar el caso en diciembre de 2008 y encargó las pesquisas a los Mossos d'Esquadra. Las averiguaciones confirmaron las sospechas iniciales y los agentes encontraron facturas y recibos ilegibles y facturas por duplicado de dudosa legalidad. Algunos de esos justificantes se habían girado para abonar los conciertos de orquestas de renombre internacional, que supuestamente también cobraron con los citados billetes de 500 euros. Después de esas comprobaciones, el fiscal Emilio Sánchez Ulled redactó la querella que después admitió a trámite el Juzgado de Instrucción número 30 de Barcelona.

La fiscalía emitió ayer un comunicado en el que destaca la "entidad y relevancia cultural" del Orfeó Català y recuerda "el ingente volumen de recursos económicos que moviliza, procedentes de aportaciones tanto privadas (particulares y grandes empresas) como públicas (importantísimas subvenciones)". Por ese motivo, la fiscalía asegura que "aunque los hechos se producen en el seno de entidades que son privadas, indirectamente repercuten en toda la socieda catalana".

Por su parte, el Orfeó Català emitió un breve comunicado en el que muestra su confianza "en los órganos de gobierno y en la Administración de justicia", y reclama "un tratamiento respetuoso alrededor de esta noticia", dado el "carácter preliminar de las actuaciones". Fèlix Millet estuvo presente durante todo el tiempo que duró el registro realizado ayer, pero abandonó el Palau por una puerta trasera.

Mientras se estaba realizando el registro ya se estaban materializando sus consecuencias. El Ayuntamiento de Barcelona acordó por unanimidad de los grupos municipales el aplazamiento indefinido de la votación para conceder la medalla de oro de la ciudad al mérito cultural a Fèlix Millet. La decisión estaba en el orden del día del pleno previsto para hoy.

El registro judicial de ayer es la primera actuación judicial derivada de la admisión de la querella de la fiscalía. La documentación que contienen las 13 cajas intervenidas ayer deberá ser analizada en las próximas semanas y es muy probable que hasta entonces no sean citados a declarar como imputados Fèlix Millet y el resto de los querellados.

No es la primera ocasión en que se ve imputado en una investigación judicial. En 2001 ya fue investigado y exculpado por un juzgado de Barcelona, también por apropiación indebida, como directivo de una filial de la Agrupació Mútua. Aquel caso también salpicó a Xavier Bigatà, que había sido consejero de Política Territorial en el primer Gobierno de Jordi Pujol.

Con todo, Millet tiene antecedentes penales, aunque ya cancelados, pues en 1984 fue condenado por la Audiencia de Barcelona a dos meses de arresto y a 30.000 pesetas de multa por un delito de imprudencia que facilitó otro delito de falsedad de la Sociedad de Inversiones Inmobiliarias Renta Catalana, lo que fue un precedente de Banca Catalana. Por ese asunto pasó unas semanas en prisión preventiva en 1983.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de julio de 2009