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El PP recupera su discurso más duro en inmigración para desgastar al Gobierno

La reforma de la Ley de Extranjería que el Gobierno ha llevado al Parlamento ha sido acusada desde numerosos sectores de restringir los derechos de los inmigrantes. Sin embargo, al PP le parece demasiado blanda. La formación que lidera Mariano Rajoy presentó ayer una enmienda a la totalidad del proyecto y su portavoz en el Congreso, Rafael Hernando, recuperó el discurso más duro del partido.

Éstas son algunas de las frases pronunciadas ayer por Hernando ante los medios de comunicación: "España no puede seguir soportando la llegada de cientos de miles de inmigrantes cada año", "Hace tiempo que nuestro país ha rebasado su capacidad de acogida", "El Gobierno consagra el sistema de inmigración masiva", "La reforma favorece la actividad de las mafias".

El Gobierno no esperaba la enmienda a la totalidad del PP. De hecho, hasta hace muy poco, el propio PP no tenía claro si le convenía presentarla. Incluso Rajoy había manifestado, en público y en privado, que le gustaban las ideas del actual ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho. Pero la situación de acoso en que los escándalos de corrupción han colocado a los populares parece haberles decidido a utilizar políticamente un asunto, como la inmigración, que siempre se ha revelado rentable a efectos electorales.

Hace sólo un mes, Corbacho se mostraba convencido, en declaraciones a este periódico, de que la reforma de la ley no tropezaría con obstáculos importantes en el Parlamento. Aseguró que había mantenido conversaciones con todos los grupos de la Cámara y que éstos le habían manifestado su espíritu constructivo. O el ministro se engañó, o le engañaron. Porque la enmienda del PP no es la única. También el PNV e IU-ICV y ERC han presentado las suyas, desde la orilla ideológica opuesta a los populares.

A pesar de ello, Corbacho no pierde la esperanza. Cree que como las enmiendas de unos y otros no son coincidentes, el proyecto superará el trámite parlamentario. Ayer hizo un llamamiento para que la inmigración no sea convertida "en un eje de confrontación política". El debate se celebrará en septiembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de julio de 2009