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Sólo Cornellà se suma a las aulas para inmigrantes que ya tienen Vic y Reus

Ni Manlleu ni L'Hospitalet de Llobregat abrirán, de momento, centros similares

Los centros separados para acoger temporalmente a alumnos inmigrantes que impulsa la Generalitat no se extenderán. Sólo Cornellà (Baix Llobregat) se sumará desde el curso que viene a los que se abrieron el año pasado en Reus (Baix Camp) y Vic (Osona). Tanto Reus como Vic y Cornellà tienen una elevada tasa de concentración de alumnos inmigrantes: en torno al 25%.

Dos ayuntamientos han decidido no abrir estos centros. Uno es Manlleu, que negoció hasta la semana pasada la apertura de un centro con el Departamento de Educación, pero no lo abrirá, al menos de momento, dice el municipio. Tampoco L'Hospitalet de Llobregat (Baix Llobregat), que fue sondeado hace unos meses por el Departamento de Educación y afirma que se busca otras "alternativas". Los centros de Vic y Reus, abiertos de forma provisional por un curso serán renovados cada año en función de la demanda.

SOS Racismo insiste en cerrarlas porque crean circuitos sólo para extranjeros

Estos espacios, llamados de bienvenida educativa, no son centros escolares. Acogen por un corto periodo de tiempo a alumnos recién llegados que no tienen conocimientos ni de catalán ni de castellano. La estancia en ellos no tiene límite, pero en un plazo máximo de un mes, que a veces se reduce a una semana, los alumnos pasan a las escuelas ordinarias donde reparten el tiempo entre la clase conjunta y el aula de acogida.

Organizaciones como SOS Racismo piden que se clausuren estos espacios. "Contradicen el espíritu de la ley de acogida al crear circuitos específicos no justificados para la población inmigrante", dice esta entidad.

Una de las razones de ser de estos centros, según Educación, es que en algunas poblaciones se produce un goteo continuo de alumnos que llegan a las aulas con el curso empezado. Este goteo puede llegar a distorsionar el ritmo de las clases. Aun así, este curso se ha producido un freno de los estudiantes que llegan con el curso empezado.

Los centros de bienvenida educativa son gestionados conjuntamente por la Generalitat y los ayuntamientos. En ellos se hace un plan individual a cada alumno para detectar sus necesidades educativas, sociales y familiares, sus expectativas y la situación familiar. También atienden a las familias de los alumnos para ayudarles a integrarse en el municipio. A ellos van niños y jóvenes entre 8 y 16 años. Se considera que los que tienen menos edad se integran antes y pueden ir directamente a la escuela.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de julio de 2009