Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El nuevo presidente de la Eurocámara quiere recuperar la confianza ciudadana

Jerzy Buzek invoca los derechos humanos en la relación de la UE con Rusia

El ex primer ministro polaco Jerzy Buzek fue elegido ayer presidente del Parlamento Europeo por una aplastante mayoría. En su primera intervención ante los eurodiputados, Buzek planteó la necesidad de superar "la crisis más grave" que tiene Europa, "que es la pérdida de confianza de los ciudadanos". "Los ciudadanos no entienden lo que estamos haciendo", añadió, "y esto es lo que tenemos que saber explicar mejor".

Militante en la clandestinidad del sindicato Solidaridad desde 1980, el nuevo presidente de la Eurocámara es el primer político del ex bloque soviético que accede a un puesto de primera fila en la Unión. En este sentido, manifestó que ve su elección "como una señal para estos países y supone un honor para los millones de ciudadanos que no se plegaron ante el sistema autoritario".

"Los ciudadanos no entienden lo que estamos haciendo", afirma

El giro conservador que ha experimentado la Eurocámara se manifestó también con una exteriorización más explícita de los símbolos religiosos. El propio Buzek recordó la ayuda del papa Juan Pablo II en la lucha por la democracia en su país y ofreció al anterior presidente, Hans Gert Pöttering, una estatuilla de Santa Bárbara labrada en una pieza única de carbón de las minas de Silesia.

Buzek ha sido el presidente elegido con el mayor número de sufragios de la historia del Parlamento Europeo (555 votos a favor sobre un total de 713 emitidos), en una Cámara de 736 diputados. La elección del político polaco fue interpretada por varios diputados como un símbolo de la integración de las dos Europas. "Ya no hay una Europa del Este y otra del Oeste", dijo Joseph Daul, presidente del grupo del Partido Popular Europeo (PPE), el más numeroso con 265 escaños. Martin Schulz, líder del Grupo Socialista (184 escaños), recordó que "ya han pasado 20 años desde la caída del muro de Berlín y ahora hemos podido elegir a un ex presidente de Solidaridad". El liberal Guy Verhofstadt pidió a Buzek que "haga lo posible para que la voz del Parlamento Europeo sea oída en el mundo", mientras que la copresidenta del grupo de los Verdes, Rebecca Harms, le animó a actuar "como puente para superar las diferencias" entre los antiguos dos bloques.

El nuevo presidente advirtió que en las relaciones de la UE con Rusia "nunca se puede dejar de lado la defensa de los derechos humanos". Una postura que después reiteró para definir las negociaciones con China. Para Buzek las relaciones con Rusia son "muy importantes", aunque subrayó que "los principios que guían el Estado ruso y la democracia rusa son distintos de los nuestros".

Aunque no presentará un programa detallado de su mandato hasta septiembre, el presidente anticipó que sus prioridades pasan por la defensa del Tratado de Lisboa y por el nombramiento "cuanto antes" de José Manuel Durão Barroso como presidente de la Comisión Europea. Considera que las prioridades serán las de los ciudadanos, como "el empleo y el cambio climático", para las que se apoyará en los parlamentos nacionales.

El conservador Alejo Vidal-Quadras y el socialista Miguel Angel Martínez, fueron elegidos vicepresidentes de la Eurocámara. El líder de los socialistas españoles en la Eurocámara, Juan Fernando López Aguilar, presidirá la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, mientras que la popular Carmen Fraga presidirá la de Pesca. El secretario general de la Delegación Socialista, Ramón Jáuregui, presidirá la delegación del Parlamento para México.

El líder de los verdes, Daniel Cohn-Bendit, reiteró ayer sus críticas a Barroso y sugirió varios nombres para ocupar la presidencia de la Comisión, como los ex comisarios Chris Patten y Mario Monti; la ex presidenta irlandesa Mary Robinson y el ex ministro alemán de Exteriores Joschka Fischer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de julio de 2009