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La Castellana envenena

Un estudio de Ecologistas en Acción con datos oficiales revela que el gran eje madrileño es la zona más contaminada de España por los coches

Una cicatriz de algo más de siete kilómetros secciona Madrid. El paseo de la Castellana es una de las vías emblemáticas de la ciudad. Es también uno de los principales ejes de transporte que la conecta de norte a sur. Por ella circulan miles de vehículos al día. Y eso la convierte en la vía más contaminada de España, según un informe de Ecologistas en Acción, La calidad del aire en España en 2008, realizado con datos oficiales.

La Castellana es la vía que registra más dióxido de nitrógeno (NO2) del país, emisiones provocadas en un 77% por los automóviles. De las cinco estaciones de medición que hay repartidas por este eje, cuatro superan los límites de dióxido recomendados en la directiva europea.

Cinco estaciones de control superaron en 2008 el umbral de alerta

Los medidores ubicados en Gregorio Marañón, Recoletos, plaza de Castilla y Luca de Tena -en la prolongación del eje hasta Delicias- superan por mucho los 44 microgramos por metro cúbico de aire que recomendaba la legislación para el año pasado. La otra estación, situada junto a la rotonda de Carlos V, ha sido retirada. Aun así, la contaminación fue menor en 2008 que en 2007.

El punto negro está en la plaza de Gregorio Marañón, entre José Abascal y María de Molina. Esa estación registró en 2008 una media de 79 microgramos, el doble de lo recomendado. El dato no es una broma: este contaminante afecta a la zona más profunda de los pulmones, e inhibe algunas de sus funciones, como la respuesta inmunológica. Los niños y los asmáticos son los más afectados por el exceso de este contaminante. Una larga exposición se asocia a enfermedades respiratorias crónicas.

"Madrid cumple con la normativa", espeta una portavoz de Medio Ambiente. "La media de la red está por debajo de lo que marca la normativa", argumenta. "Además, trabajamos para mejorar los registros". El problema es que la directiva 2008/50, que regula la calidad del aire, no establece claramente cuál es el criterio para establecer cuándo se superan los límites. Hay cierta ambigüedad para determinar cuál es la referencia de medición, si el valor medio de la red o la superación de los límites de alguna de las estaciones, según Ecologistas en Acción. "El Ayuntamiento se quiere cargar [la medición] del dióxido de nitrógeno", dice Paco Segura, de Ecologistas.El Ayuntamiento ha incumplido su propio plan para mejorar la calidad del aire: había anunciado que en 2008 iba a prohibir el acceso al centro a los coches más contaminantes, y que reduciría la velocidad de tránsito para que bajaran las emisiones.

Así las cosas, un informe elaborado por el Consistorio reconoce que no se cumplen los límites establecidos por la directiva europea para el dióxido de nitrógeno. La Memoria de Calidad del Aire 2008, realizada por la Concejalía de Medio Ambiente, revela que el límite anual para la protección de la salud humana se fija en 44 microgramos por centímetro cúbico de aire. La media de la red, según el mismo estudio, está en 55 microgramos. Además, si durante más de tres horas seguidas se superan los 400 microgramos de NO2 en algunas de las estaciones habrá que informar a los ciudadanos. Es el llamado umbral de alerta a la población. La estación de Gregorio Marañón registró ocho superaciones de este umbral durante 2008. Los aparatos ubicados en Marqués de Salamanca, Recoletos, Luca de Tena y Cuatro Caminos también superaron este nivel de alerta.

La principal queja de los ecologistas apunta a la reestructuración de las estaciones de medición que pretende realizar Medio Ambiente. La nueva distribución de los medidores reduciría notablemente los registros de los contaminantes derivados del tráfico. De hecho, de las cinco estaciones del eje de la Castellana, incluida la prolongación hasta la plaza de Luca de Tena, sólo quedaría una, según el plan municipal. Estaría situada en el parque que hay frente al museo de Ciencias Naturales, un lugar más resguardado de la polución.

"Es razonable una reestructuración de la red para recoger datos de los nuevos barrios, pero no se pueden reducir las estaciones que miden la contaminación del tráfico. Se pierden los datos históricos y se reduce la calidad de la vigilancia", sostiene Paco Segura, de Ecologistas en Acción. El plan municipal, en información pública, pretende equilibrar las mediciones de todos los contaminantes y no recoger solamente datos de la polución relacionada con el tráfico. Medio Ambiente quiere eliminar 19 de los 27 medidores de contaminantes provocados por los coches.

El informe también repasa la polución registrada en 2008 en el resto de la Comunidad de Madrid. Coslada, Alcorcón, Getafe y Leganés son las ciudades con más contaminación causada por los coches.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de julio de 2009