Banca

La morosidad inmobiliaria del Santander se duplica

El mensaje del Santander es que su morosidad está controlada. De hecho, Alfredo Sáenz, vicepresidente y consejero delegado, acaba de anunciar que espera terminar el año con una mora del 3,5%. Sin embargo, la situación del negocio promotor es bien diferente.

Según ha informado la entidad a la Securities and Exchange Commision (SEC), el regulador bursátil de Estados Unidos, el Santander tenía un 4,82% de morosidad con las inmobiliarias el pasado diciembre. El grupo cerró 2008 con un 2,04% de morosidad total, y en marzo era del 2,49%.

A finales de 2008, los créditos a promotores en España ascendían a 13.462 millones, "lo que representa menos del 2% de nuestra cartera total", afirma el banco presidido por Emilio Botín.

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En la información a la SEC se desglosa cómo estaban las promociones que financia el Santander. A finales de 2008, el 32,99% de los proyectos estaban "desarrollados y completados con el certificado final de obra". El 22,96% de ellos estaban avanzados en más del 75% del proyecto. El resto de la cartera estaba en diferentes grados de terminación, aunque el 8,6% de la cartera es promociones que están desarrolladas en menos del 25%.

Compra de inmuebles

Como el resto de entidades, el Santander ha comprado activos para evitar el concurso de acreedores por un volumen de 3.768 millones. La red del Santander adquirió 2.634 millones y la de Banesto 1.134 millones. El grupo aclara que con las adquisiciones quiere elevar el nivel de garantías y afirma que "se han cancelado riesgos de los que en el 30% no había garantías tangibles".

El precio medio de adquisición de los activos es del 10% por debajo del mercado. También describe las razones de la compra de activos: ahorrar costes ante la duración de los procedimientos legales; facilitar la viabilidad de las empresas inyectando liquidez; reducir la posible pérdida de valor en los préstamos o acortar la exposición "de la pérdida esperada".

Según el Santander, "todo el proceso se lleva a cabo con una adecuada política de provisiones, que inicialmente supone el 10%". Cuando los activos son inferiores al precio de compra, la entidad realiza una provisión que cubre la diferencia. El valor de estos activos se evalúa cada año para actualizarlo.

Sobre la firma

Íñigo de Barrón

Es corresponsal financiero de EL PAÍS y lleva casi dos décadas cubriendo la evolución del sistema bancario y las crisis que lo han transformado. Es autor de El hundimiento de la banca y en su cuenta de Twitter afirma que "saber de economía hace más fuertes a los ciudadanos". Antes trabajó en Expansión, Actualidad Económica, Europa Press y Deia.

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