Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Letonia sopesa devaluar la moneda para evitar la quiebra

La crisis del país báltico, incapaz de emitir deuda, amenaza con extenderse

La policía letona detuvo el pasado diciembre a Dmitrijs Smirnovs por poner en duda la solidez del sistema financiero de su país. "Lo único que hice fue decir lo que todo el mundo sabe", se justificó entonces este profesor. No andaba muy desencaminado Smirnovs, ya que Letonia puede convertirse, tras Islandia, en la segunda víctima de la tormenta financiera. El agravante es que el enfermo se instala ahora dentro de la UE. El país báltico lleva meses batiendo récords negativos: la explosión de la burbuja del ladrillo ha sido ahí más violenta que en ninguna otra parte del mundo: el precio de la vivienda ha caído un 50% en el último año, según el Global Property Guide; el Gobierno ha decidido bajar un 30% los salarios para estimular la competitividad; y, si la situación sigue hasta diciembre como en el primer trimestre, la caída del producto interior bruto llegará al 18%.

Los sueldos han caído un 30% y los pisos valen la mitad que hace un año

Por si todo esto fuera poco, desde el miércoles han arreciado las malas noticias. Ese día, el Gobierno no logró colocar una deuda por una cantidad poco importante: el equivalente a unos 70 millones de euros. Este fracaso tiró al suelo las divisas de otros países de Europa del Este y la cotización en Bolsa de los bancos suecos, muy presentes en la ex república soviética, con poco más de dos millones de habitantes.

"A lo mejor no es inminente, pero la devaluación del lat es inevitable", aseguró un economista de Morgan Stanley a Bloomberg. Y es que la incapacidad letona de colocar deuda muestra hasta qué punto el mercado considera inútiles las medidas adoptadas por el Gobierno de Riga para evitar la devaluación.

El problema de la devaluación es que la mayor parte de familias y empresas contrajeron deudas en euros, por lo que la pérdida de valor del lat multiplicaría sus números rojos. Y mucho. Bank of America, por ejemplo, estima que la devaluación del lat frente al euro puede rondar el 50%.

Entre tanto catastrofismo, crecen las presiones sobre el Fondo Monetario Internacional y la UE para que inyecten dinero en el país con el objetivo de evitar un efecto dominó en la región. Los rumores sobre ayudas exteriores dieron alas ayer al lat.

Vicente Pallardó, director del Observatorio de Coyuntura Internacional de la Universidad de Valencia, afirma que los problemas no son exclusiva de este país, sino que son muy parecidos en la región. "Se trata de mercados pequeños que se han sostenido gracias a los capitales extranjeros. Hoy, ese dinero ya no llega y los mercados naturales de sus exportaciones tampoco tiran más", explica este profesor. Y lo peor de todo es que no se les puede responsabilizar. "Son los grandes damnificados, pero no porque hayan hecho mal las cosas", concluye Pallardó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de junio de 2009