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COLUMNA

Refrescarse y refrescar

Por definición uno trata de refrescarse cuando deja de sentirse fresco. Refrescar a los demás es más peliagudo. En la plataforma Refresh Madrid (tercera edición de una iniciativa informativa que busca dar a conocer lo que hacen y piensan algunos jóvenes arquitectos madrileños) unos pocos pueden hacerlo. Y todos podemos verlo. Que hoy sea relativamente fácil dar a conocer ideas no significa que todas las ideas merezcan ser conocidas. Refresh Madrid da voz a proyectistas que empiezan. La cuestión es: ¿qué tienen que decir?

Los nexos entre los dispares estudios son la voluntad de convertirse en "equipos, no en figuras" y la idea de trabajar la variedad. Aunque, con ese ideario que busca "neutralizar a las estrellas", hay quien en su web se presenta fotografiado junto a un oso de peluche. Algunos arquitectos apuntan maneras clásicas: la duda como motor. Defienden una "generalizada renuncia a la certeza" o una sorprendente "renuncia a la rentabilidad". Los jóvenes arquitectos madrileños tratan de hacer lo que los arquitectos han intentado hacer siempre: construir. Y en momentos como éste -sus inicios y la crisis generalizada- unen fuerzas. La oda al colectivo es el frente común: "cuanto más gente, más mente y por lo tanto más obras", dicen. Está por ver. De momento sí se aprecia más mundo. La recién titulada Oana Dorina Trusa ha estudiado en Rumania, Portugal y Australia antes de titularse en Madrid. La consecuencia de ese cosmopolitismo es que no hay un estilo Madrid.

Tan beneficioso como perjudicial puede resultar saber en qué andan metidos los colegas, la competencia. Sin esa vigilancia mutua no se explican modas como los propios nombres de los estudios: Cloro Arquitectura, Coco Arquitectos, Dosis de Arquitectura o Estudio Hago, o como lo que, con frecuencia, sale de sus ordenadores. Se puede criticar la individualidad cuando uno puede decidir ser o no una estrella. No cuando su única fuerza estriba en arrimar el hombro. En ese punto, Refresh Madrid tiene el valor de un diálogo entre colegas, un asunto interno. Como información hacia el exterior, uno se pregunta si tal vez no sería mejor ponerse a trabajar que preocuparse, ya, por explicar lo que todavía no se sabe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de junio de 2009