Sin custodia por difamar

Un juez de Sevilla niega la tutela a un padrepor inculcar a sus hijos el rechazo hacia la madre

El juez de Familia de Sevilla ha negado a un padre la custodia de su hija de 12 años porque el rechazo que la menor siente hacia su madre es fruto de una "alienación parental invertida" que ejerce el padre, predisponiendo a sus dos hijos contra su progenitora.

El juez de Familia, Francisco Serrano, sostiene que el padre ha transmitido a sus dos hijos de 17 y 12 años un "desprecio y aversión" hacia la madre, en "una estrategia mantenida de alienación parental", pero en este caso "invertida", pues tal actitud se ha definido hasta ahora en el progenitor que mantiene la custodia de los hijos.

En este caso, el padre ya consiguió que el hijo mayor, de 17 años, pasase a vivir voluntariamente con él. Como consecuencia de ello, dice el juez, el joven presenta ya un síndrome de alienación parental severo que le ha llevado incluso a agredir físicamente a su madre y a intentar "juramentar a su hermana menor" contra ella, según la sentencia.

El juez se basa en el informe realizado por el equipo psicosocial del juzgado para negar al padre la custodia de la menor, de 12 años, con el objeto de "evitar que pase a ser una niña huérfana y divorciada de su madre". Serrano advierte además al padre que puede privarle del régimen de visitas que ahora está vigente en el caso de que persistiese "en su actitud manipuladora y en contra de la figura materna".

Alienación parental

La niña solicitó vivir con su padre. Los psicólogos judiciales sostienen: "No nos encontramos ante una mera modificación de custodia, sino ante el último paso de la estrategia de alienación e interferencia parental iniciada hace años con el propósito de conseguir la ruptura total de los hijos con su madre".

Según la sentencia, el esposo "se ha divorciado y ha querido divorciar a sus hijos de su madre, confundiendo y viciando una sana relación maternofilial" e inculcando a sus dos hijos "desprecio, aversión y falta de respeto" hacia la madre.

Los psicólogos dictaminaron que los hijos empezaron a mostrarse "agresivos y desobedientes" con su madre al ser "aleccionados y atizados" por su padre, con una "estrategia tiránica" en la que les trasladaba una imagen materna "frágil y deteriorada" frente a su "carácter autoritario, cargado de autoestima y falta de humildad".

El juez Serrano recuerda que la alienación parental "es una forma de maltrato infantil, al privar a unos menores de su desarrollo integral y de su derecho a tener un padre y una madre".

Por ello, la sentencia de divorcio establece que la niña debe seguir bajo la custodia de su madre, que "reúne mejores características, a la vista de la dedicación y atención prestadas durante la convivencia matrimonial" y fija un "amplio régimen de visitas" con el padre y hermano, junto a una "intervención terapéutica con los menores" para evitar las consecuencias negativas de su "implicación en el conflicto".

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS