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La investigación del 'caso Gürtel'

Camps se presenta ante el juez sin pruebas

- El presidente valenciano dice que recibió regalos de El Bigotes a cambio de nada - Asegura que siempre paga su vestuario en metálico y que no guarda las facturas

Hubo regalos. Eso quedó claro ayer en la declaración de Francisco Camps ante el juez que investiga en Valencia el caso Gürtel. El presidente de la Generalitat admitió haberlos recibido de su amigo Álvaro Pérez, El Bigotes, hombre de confianza en Valencia de Francisco Correa, supuesto jefe de la trama corrupta. Pero argumentó que fueron en condición de amigo, que Pérez nunca le pidió que interviniera en nada y que él no favoreció a la empresa Orange Market desde su cargo, según fuentes del PP conocedoras de la declaración. Pero los 12.783 euros que la empresa de Álvaro Pérez pagó por trajes a Camps siguen sin aclararse. Ni un papel ni una factura. Camps sólo explicó que él se paga su ropa en metálico y que no guarda comprobantes. Y Pérez, que también declaró ayer, admitió su amistad con el presidente y negó haberle pedido ningún favor a cambio de regalo alguno.

El Bigotes, que cobró ocho millones en contratos, admite su amistad con Camps

El presidente sigue imputado, pero se mostró "contento" de poder dar su versión

El compromiso de Camps en las Cortes valencianas de aclarar en el tribunal todo lo ocurrido se redujo ayer a un relato sin prueba alguna. Tampoco Rafael Betoret, ex jefe de gabinete de la Consejería de Turismo, despejó por qué Orange Market abonó trajes a su nombre. Camps, Betoret y El Bigotes salieron del Tribunal Superior de Valencia imputados por delito de cohecho, como entraron.

Camps entró acompañado de los tres vicepresidentes autonómicos y de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y contó con el respaldo de otros alcaldes y varios asesores. Fue coreado a favor y en contra a las puertas del tribunal: los gritos de "¡Camps a prisión!" se mezclaron con los de "¡Hasta la muerte con nuestro presidente!". Senyeras valencianas frente a pancartas y carteles con lemas como: "Amiguito del alma, ¿y las privatizaciones?" o "Camps, dimite ya". Hubo tensión entre el público y la policía tuvo que intervenir.

Todo el despliegue no sirvió para que el presidente de la Generalitat aclarara por qué recibió trajes pagados por una empresa que logró contratos y adjudicaciones de la Generalitat por valor, al menos, de ocho millones de euros.

La estrategia de Camps fue la de pedir un acto de fe al juez y a la acusación pública. El presidente popular afirmó que su vestuario se lo paga él y normalmente en efectivo. Dijo que Pérez nunca le pidió que le favoreciera y que confía en la legalidad de las adjudicaciones de su Gobierno. Su abogado intentó enfrentar el testimonio con la declaración que en su día hizo José Tomás, el sastre que le tomó medidas y al que admitió conocer. Todo sin papeles.

La defensa de Camps trató de desacreditar al sastre, quien afirmó en la Audiencia Nacional que por encargo de Orange Market hizo trajes para el presidente autonómico. Tomás declarará hoy como testigo. Camps concluyó su paso por el juzgado con esta afirmación: "Estoy contento de haber podido dar mi versión de lo ocurrido estos meses, estoy satisfecho y espero que vaya rápido y lo mejor posible". Eso dijo al salir.

Las otras declaraciones de ayer no aportaron tampoco luz. Rafael Betoret admitió conocer a Álvaro Pérez, haberse reunido con él por razones de trabajo e ignorar cómo y porqué se le adjudicó durante varios años el stand de la Comunidad Valenciana en Fitur. Pero ni un papel sobre los trajes que él recibió de Orange Market. El Bigotes se negó a responder a la fiscalía y con ello evitó escuchar las grabaciones comprometidas que obran en el sumario. Dijo a la sala ser amigo de Camps y no haberle pedido nunca que le favoreciera. Admitió haber hecho regalos, pero negó que fueran en pago a beneficio alguno.

Mariano Rajoy ofreció una versión distinta de lo ocurrido ayer. El presidente de los populares dijo desde Valladolid que Camps saldría del tribunal sin ningún cargo, pero no fue así: Camps continúa imputado por cohecho. Lo que el líder del PP quería destacar es que no se le había impuesto medida cautelar o fianza de responsabilidad alguna, como sí se ha hecho con varios de los aforados imputados en Madrid.

Más distinta aún fue la versión de la televisión autonómica Canal 9. Un día más, casi clandestina. El texto de la noticia fue: "Segunda jornada de declaraciones sobre las investigaciones derivadas del caso Gürtel. Hoy [por ayer] lo ha hecho el presidente de la Generalitat, que ha llegado acompañado de la alcaldesa, Rita Barberá, y los tres vicepresidentes del Consell. Francisco Camps ha recibido muestras de apoyo de la gente que esperaba a las puertas del tribunal. El presidente siempre ha dicho que se demostrará que todas las acusaciones son falsas". Ni una palabra de imputación, ni una de cohecho. Sólo imágenes de respaldo y apoyo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de mayo de 2009