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Gran protesta en Berlín por la crisis

Decenas de miles de personas exigen al Gobierno alemán otro plan de estímulo

La recesión dejó tiritando a la economía alemana en el arranque del año. La locomotora europea acumula un retroceso cercano al 7% del PIB en los últimos doce meses y las voces que claman por una intervención más decidida del Gobierno de Angela Merkel se multiplican. Ayer, la federación alemana de sindicatos logró congregar a decenas de miles de personas (100.000, según sus cuentas) en las calles de Berlín para protestar por la falta de acción del Ejecutivo.

Tras la marcha, el presidente de la federación sindical, Michael Sommer, reclamó un "cambio de curso" y argumentó que, para salir de la crisis, Alemania necesita otro plan de estímulo económico, que se sumaría a los dos ya aprobados por el Ejecutivo de la canciller Merkel.

"Si no actuamos habrá consecuencias para la democracia y la paz social", advirtió el dirigente sindical. Hasta ahora, Alemania ha resistido la recesión sin un repunte excesivo de la tasa de paro, que se sitúa en el 8%. Con una caída del PIB menor (2,9%), la tasa española supera ya el 13%. Pero los sindicatos temen que el desplome del comercio internacional agrave la crisis en la industria y que eso se traduzca en despidos masivos. Frank Bsirske, dirigente de los poderosos sindicatos del sector público, consideró que el nuevo plan de reactivación debería rondar los 100.000 millones de euros.

Las protestas se extendieron a otras ciudades. En Praga, unos 20.000 trabajadores checos y de otros países acudieron a la convocatoria de los sindicatos europeos para exigir que los Gobiernos primen el mantenimiento del empleo. La protesta finalizó ante el castillo de la ciudad, sede de la presidencia de tuno de la UE, que ostenta ahora Chequia.

En Turín, al norte de Italia, la marcha de más de 10.000 trabajadores de Fiat tenía por objetivo exigir que no se cierre planta alguna del grupo automovilístico, inmerso en un plan de consolidación tras su acuerdo con la firma estadounidense Chrysler y los contactos con GM para adquirir la alemana Opel. El consejero delegado de Fiat, Sergio Marchionne, aseguró ayer que abordará el futuro de sus plantas en Italia en una próxima reunión con el Gobierno y los sindicatos del país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de mayo de 2009