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España será el último país europeo en salir de la recesión, según Bruselas

La Comisión Europea prevé 10 trimestres seguidos de contracción económica

España es el país europeo que más tardará en salir de la crisis. Los datos conocidos y el pronóstico sobre la evolución del PIB son negativos para los 10 trimestres que van desde mediados de 2008 hasta finales de 2010, según las proyecciones presentadas ayer por la Comisión Europea. A finales del próximo año, España será el único país de la UE que seguirá en recesión, según la estimación de Bruselas.

Las cifras de la Comisión empeoran los recientes pronósticos del FMI y el Banco de España, al anticipar un retroceso del 3,2% en el PIB de este año. Y confirman que la caída interanual en el conjunto de la UE será mayor (-4%), lastrada por el hundimiento de las exportaciones alemanas. Pero mientras se augura una débil recuperación para la UE en la primera mitad de 2010 (la tasa interanual quedaría en el -0,1%), España enlazará otros cuatro trimestres en tasa negativa, con lo que el PIB, en la comparación interanual, caería otro 1%.

Almunia pronostica una caída del PIB español del 3,2% para este año

El paro alcanzará el 20,5% en 2010, casi el doble que la media europea

A estas alturas ya se percibe claramente que la crisis económica está siendo mucho más destructiva en Europa que en Estados Unidos, donde la actividad caerá este año el 2,9%. Japón, también penalizado por el colapso del comercio, retrocederá un 5,3% según la estimación de Bruselas. China crecería aún un 6,1%, un ritmo inferior al 9% de 2008.

El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, señaló ayer que "la economía europea se halla en medio de la recesión más profunda y generalizada de la posguerra". Pero apuntó que "ya se ha superado la fase de caída libre". En su opinión, los peores momentos fueron "el cuarto trimestre de 2008 y el primero de 2009" y mantuvo que la situación "empieza a estabilizarse".

El comisario confía en que "las ambiciosas medidas adoptadas por los Gobiernos y bancos centrales en estas excepcionales circunstancias detengan la caída de la actividad económica este año y permitan una recuperación el siguiente". Bruselas desveló ayer que el impacto de los planes de recuperación del conjunto de la Unión para 2009 y 2010, ascenderá al 5% del PIB de la Unión, un punto más de lo calculado hasta ahora. Los planes nacionales de recuperación representan un 1,8% del PIB; los estabilizadores automáticos (menor recaudación fiscal y más ayudas sociales sobre todo a los desempleados), un 2,7% y las medidas extra presupuestarias el 0,5%.

En la intervención pública ante la crisis, hay que destacar los planes de salvación a los bancos y demás entidades financieras en 19 países que han supuesto operaciones de recapitalización por valor de 300.000 millones de euros y las garantías bancarias ofrecidas, en una cuantía de tres billones de euros. Sobre este punto, Almunia insistió en que "es necesario eliminar con la mayor celeridad posible los activos tóxicos de los balances de los bancos y proceder a la recapitalización de estos últimos, en su caso".

Sin duda el impacto más dramático de la crisis se producirá en el mercado laboral. Bruselas calcula que entre este año y el siguiente se perderán unos 8,5 millones de puestos de trabajo en los Veintisiete, lo que prácticamente neutralizará el empleo creado entre 2006 y 2008. La UE cuenta actualmente con 20 millones de desempleados.

"Llegaremos a 26,5 millones de desempleados, que es una terrible perspectiva y sospecho que habrá más", advirtió el presidente del Partido Socialista Europeo, (PES), Poul Nyrup Rasmussen. El dirigente socialista indicó que es "el momento de un nuevo plan de recuperación para Europa" y pidió a la Comisión que "proponga nuevas inversiones para el crecimiento".

Según Bruselas, la tasa de paro en la UE se situará este año en el 9,4% de la población activa y en el 10,9% el siguiente. En 2010, España alcanzará el 20,5%, la más elevada de la Unión. "Vamos a hacer todo lo posible para que no se cumplan estas previsiones", comentó ayer la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, antes de asistir a la reunión del Eurogrupo.

Almunia evitó pronunciarse sobre si hacían falta nuevos planes de recuperación, pero advirtió que, en el supuesto de que fueran necesarias más iniciativas de estímulo fiscal, "deberían ser coordinadas a nivel europeo".

La adopción de nuevas medidas de gasto público encuentra serias dificultades por la capacidad real de pago de muchos países, que han visto ya dispararse los niveles de déficit y deuda pública. Un total de 20 países superarán este año el límite del 3% de déficit público, que para el conjunto de la Unión se situará en el 6% y en el 7,3% el siguiente. También aquí España figura entre los países con más dificultades con una previsión del 8,6% y el 9,8%, respectivamente, que Almunia calificó de "preocupante". Irlanda y Reino Unido alcanzarán el 15,6% y el 13,8%, respectivamente, el próximo año.

Las ayudas a la banca elevan la deuda

El coste de la crisis pasará factura también a las próximas generaciones. Además del aumento del déficit público, la diferencia entre los ingresos y gastos anuales, la crisis está generando un fuerte aumento de la deuda pública que en 2010 alcanzará el 79,4% del producto interior bruto (PIB) en la UE y el 83,8% en la zona euro, frente al límite del 60% que requiere el Tratado. Los niveles más preocupantes se producirán en Italia, (116,1%); Grecia, (108%) y Bélgica (100,9%).

La Comisión estima que entre 2008 y 2010 el aumento de la deuda pública será de 18 puntos porcentuales. En 2008, las causas de este incremento son las operaciones de recapitalización de la banca y créditos a las empresas, que suponen un 3,4% del PIB. Para el periodo 2007-2010, estas ayudas al sector financiero y empresarial representarán el 5,6% del PIB de la UE.

Otro factor será el aumento de los déficit primarios anuales (saldo presupuestario sin intereses), que al aumentar del 2,3% este año al 3,3% el siguiente necesitará la emisión de más deuda para financiarlos.

Un tercer generador del aumento de la deuda es el llamado efecto bola de nieve. Éste tiene en cuenta el gasto por intereses de la deuda acumulada, que, en relación a un PIB inferior y a una mínima inflación, da unos ratios mayores.

Como aspecto favorable figura la reducción de los tipos de interés, que se han recortado 300 puntos básicos, hasta el 1,25%, en medio año y que probablemente volverán a bajar el próximo jueves.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de mayo de 2009

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