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La OTAN expulsa de Bruselas a dos espías rusos

La globalización y las perspectivas de avance del multilateralismo en las relaciones internacionales no están reñidas con las viejas prácticas de la guerra fría. La expulsión por parte de la OTAN de dos diplomáticos rusos en Bruselas, sospechosos de estar implicados en actividades de espionaje, provocó ayer serias advertencias por parte de Moscú. El embajador ruso ante la OTAN, Dmitri Rogozin, negó cualquier implicación de los afectados en tareas de espionaje.

Los diplomáticos expulsados son Vasily Chizov -hijo del embajador plenipotenciario de Moscú ante la UE, Vladímir Chizov- y Víktor Kuchukov. El embajador Chizov, personalidad de máxima relevancia del Gobierno ruso, ha intervenido directamente en las negociaciones entre Rusia y la UE, tanto en los múltiples conflictos energéticos como en los vinculados con la reciente guerra de Georgia.

La expulsión se produjo el mismo día que la Alianza reanudaba sus conversaciones formales a nivel de embajador con Rusia, que fueron suspendidas tras el conflicto de Georgia, hace ochos meses. El aumento de tensión también se produce una semana antes de las maniobras militares de la OTAN en Georgia, cuyo anuncio molestó a Moscú.

'Caso Simm'

Fuentes próximas al contencioso indicaron que los dos diplomáticos rusos están supuestamente vinculados con el caso de Hermann Simm, ex jefe de Seguridad Nacional del Ministerio de Defensa de Estonia, que el pasado febrero fue condenado a 12 años y seis meses de prisión por traición. El alto funcionario fue condenado por sus actividades de espionaje a favor de Rusia y por haber entregado a Moscú casi 3.000 documentos secretos del Estado estonio e información confidencial de la OTAN. Simm era responsable del departamento de conservación de los documentos relacionados con los secretos estatales.

Fuentes próximas a la representación rusa señalaron que Vasily Chizov se limitaba a realizar un trabajo de carácter técnico, y Kuchukov era el responsable de la sección política de la misión, pero desempeñaba sus actividades más en la Embajada rusa que en la OTAN. La retirada de acreditación a los diplomáticos fue comunicada por el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, al embajador ruso, Dmitri Rogozin. Rogozin calificó de "tontería" la decisión y advirtió de que "no puede quedar sin respuesta".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de mayo de 2009