Los colegios del Marítim critican el deterioro y el abandono institucional

"En las escuelas públicas Ballester Fandos y Malvarrosa no se recuerda, ni se tiene memoria, de la última reposición de mesas y sillas. El tiempo los ha deteriorado y faltan en la actualidad". Éste es el diario de bitácora de un puñado de docentes que ejercen funciones directivas en el Distrito Marítimo de Valencia: el de la Copa del América, la Fórmula 1 y la publicitada playa artificial en El Grau. "En todos los centros", relatan directores de los cuatro colegios públicos y del instituto Isabel de Villena reunidos el martes por la tarde en el CP Ballester Fandos, "la Administración no repone los materiales específicos de las áreas, falta equipamiento informático en las aulas, además de la escasa capacidad de la red de Internet que tiene contratada la Consejería de Educación".

El panorama no es nuevo. En el superrevalorizado barrio de la vela y las regatas millonarias, los centros públicos -viejos edificios de la época franquista sin reformar- funcionan gracias "al buen hacer" y "la voluntad de la comunidad educativa", lo que incluye a las asociaciones de padres y de vecinos como Veïns Amics de la Malva-rosa o el Casal Jaume I, que arriman el hombro. Todo, en un contexto nada fácil, donde los inmigrantes en las aulas exceden con creces la ya de por sí elevada densidad de la red pública. En cuanto a las grandes infraestructuras -prosiguen los directores- "urge" la reforma del Ballester Fandos, la nueva construcción del CP Malva-rosa y la ampliación de las aulas de Infantil del Blasco Ibáñez y faltan el gimnasio y los porches en el Cavite. Mientras, en el reformado IES Isabel de Villena hay ausencia total de programas Proa, de integración y refuerzo; déficit de personal de Pedagogía Terapéutica en todos los centros y de equipos administrativos. "El alumnado no tiene por qué sufrir el abandono institucional y la desidia de la Administración popular", sostienen. Por eso, se suman a la huelga del 28.

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