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El principal jefe opositor de Venezuela pide asilo en Perú

El alcalde de Maracaibo denuncia el acoso de Chávez

Manuel Rosales cree haber llegado a un lugar seguro. El alcalde de Maracaibo y líder opositor venezolano pidió ayer oficialmente asilo al Gobierno de Perú, por considerarse un perseguido político de Hugo Chávez. Rosales -ex gobernador del Estado petrolero de Zulia y ex candidato a la presidencia de Venezuela en las elecciones de 2006- vivía en la clandestinidad desde principios de mes, cuando denunció que el Gobierno había desatado una persecución judicial en su contra.

Según informó ayer el ministro de Exteriores de Perú, José Antonio García Belaúnde, el alcalde de Maracaibo llegó el domingo a Lima, con un visado de turista. Horas más tarde, el abogado de Rosales en la capital peruana, Javier Valle Riestra, dio "fe constitucional" de haber realizado todos los trámites requeridos para solicitar el asilo de su defendido. "Tiene Perú que aceptarle el asilo a este hombre. Perú no puede romper su tradición democrática de asilo", dijo Valle Riestra en la cadena CNN.

En octubre, Chávez dijo: "Estoy decidido a meter preso a Rosales"

El 11 de diciembre, la fiscalía de Venezuela acusó formalmente a Rosales de enriquecimiento ilícito y, tres meses más tarde, pidió a los tribunales que emitieran una orden de detención en su contra. Desde entonces, funcionarios de la Dirección de Inteligencia Militar siguieron los pasos de Rosales, aun antes de que una orden de detención saliera del juzgado. La defensa del alcalde alegó que tal acoso obligó a su defendido a pasar a la clandestinidad, pues no se le garantizaba un juicio justo.

El ministro del Interior, Tareck El Aissami, dijo ayer que "de no someterse ante los tribunales", Rosales "sería un prófugo de la justicia y, en consecuencia, se activarán los mecanismos legales (...) para su captura internacional". El Aissami subrayó que Rosales afronta acusaciones por "delitos comunes (...) y no de naturaleza política".

El proceso contra Rosales se activó en octubre de 2008, en medio de la campaña de las elecciones regionales de noviembre en las que resultó electo alcalde. Chávez anunció su intención de encarcelar al opositor en medio de un acto político: "Estoy decidido a meter preso a Manuel Rosales", dijo. "Él está tratando de matarme. Yo no voy a matarlo. Yo no mato a nadie. Pero sí soy jefe de Estado".

Semanas después, la mayoría oficialista de la Asamblea Nacional aprobó un informe en el que declaraba la responsabilidad política del alcalde en supuestos casos de corrupción. Rosales es el tercer venezolano que ha pedido asilo político en Perú en los últimos dos años.

Lima otorgó asilo al presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela, Carlos Ortega, condenado a 16 años de prisión por rebelión; y al ex gobernador de Yaracuy Eduardo Lapi, que estuvo preso 11 meses sin juicio por supuestas irregularidades en su gestión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de abril de 2009