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Reportaje:

Arranca el parque comercial de Vitoria

El proyecto Alhóndiga dotará al centro de las excelencias de una gran superficie

Sancho el Sabio vuelve a ser clave en la historia de Vitoria. Si en el siglo XII fundó la ciudad fortaleza sobre la que creció la capital actual, ahora la calle que lleva su nombre va a ser la primera en reurbanizarse con el objetivo de transformar el centro de Vitoria en un parque comercial y de servicios, urbano, pero con los atractivos de un centro comercial cerrado.

La adjudicación provisional de las obras de esa calle, y de las de Prado -cuyo inicio está anunciado para junio- van a permitir visualizar el primer radial comercial que integrará por el oeste la periferia de Vitoria con el Casco Medieval, utilizando una estética, servicios y gestión comercial homogéneos.

Se trata del arranque del proyecto Alhóndiga, una apuesta central del Gobierno socialista de Patxi Lazcoz, para articular la nueva e inconexa ciudad que ha surgido tras el fuerte desarrollo que ha vivido en los últimos ocho años hacia el norte y el hacia el oeste.

La Vitoria del siglo XIII tenía tres mercados semanales y dos ferias anuales

Sancho el Sabio dispondrá de zona de juegos, wifi e iluminación especial

La idea es, de hecho, una actualización del carácter que ya tuvo la ciudad en el siglo XIII, cuando Vitoria celebraba tres mercados semanales y dos ferias anuales, según documentan los historiadores. La iniciativa descansa sobre la implicación y participación del pequeño comercio de la ciudad, cuyo principal representante es la asociación Gasteiz On.

La concejal de Promoción Económica, Isabel Martínez, está manteniendo reuniones con esa asociación, con los hosteleros y con vecinos, para involucrar a todos ellos, lo más posible, en el diseño de los proyectos a poner en marcha, así como en la toma de decisiones y en la gestión de algunos servicios.

El PP y el PNV desconfían, sin embargo, de un proyecto que consideran etéreo, y poco definido. "Todo es Alhóndiga y nada es alhóndiga, es un concepto etéreo para designar al urbanismo", dice el portavoz el PP, Fernando Aranguiz, quien apuntala su posición con el argumento de que no hay una consignación presupuestaria para la globalidad del proyecto.

El Ayuntamiento explica que Vitoria tendrá tres corredores con una estética unificada, servicios de ocio y comercio reforzado que conducirán a los vitorianos y a los visitantes hacia el centro medieval, generando flujos económicos e integrando la ciudad.

El corredor oeste, cuyas obras comienzan en junio, unirá el futuro Palacio de Exposiciones y Artes escénicas y la futura estación intermodal a la que llegará el AVE, con el centro. Y lo hará a través de la calle Gorbea, Avenida de Gasteiz, Sancho el Sabio, Prado y plaza de la Virgen Blanca. Un corredor que coincide con el primer trazado del tranvía.

El segundo corredor mira al norte y enlaza la Catedral de Santa María como principal polo de atracción con el centro comercial Boulevard a través de Reyes de Navarra, Parque del Norte, Portal de Villarreal, y la Plaza de Bilbao.

El tercer radial enlazará la Plaza de España y la de los Fueros con la nueva Plaza de Toros cubierta, que se va a convertir en un centro multiusos, y la avenida que nacerá cuando se acometa el soterramiento del tren. El camino lo dibujarán las reformadas calles Independencia, Angulema y Eduardo Dato.

La concejal del PNV, Malentxo Arruabarena, critica también la falta de definición del proyecto. "Hemos pedido información y sólo conocemos el plan muy por encima", dice. En su opinión habría que hacer una reflexión mucho más profunda sobre el tipo de comercio que se quiere implantar para los próximos años", critica.

Vistos desde el aire, los tres ejes dibujan un deportista en plena carrera con las pierna abiertas en una amplia zancada. El Casco Histórico queda a la altura del corazón.

Visto desde la acera, Sancho el Sabio se va a convertir en una calle semipeatonal y de un solo carril. Dispondrá de una gran marquesina con una espectacular pantalla informativa, y en la confluencia con la Avenida de Gasteiz se habilitará una zona de juegos y de conexión wifi a Internet. El paseo comercial seguirá desde la trasera de Artes y Oficios y Diputación hasta Sancho el Sabio, con iluminación especial y bancos circulares.

La concejal de promoción económica, Isabel Martínez, explica que uno de los objetivos del Consistorio es fomentar e incentivar un proceso de modernización y alta especialización de los actuales comercios, así como el fomento de los nuevos emprendedores que implanten en la ciudad sus respectivos proyectos empresariales.

El atractivo riesgo de cubrir el centro

La guinda del proyecto Alhóndiga es la posibilidad de cubrir las calles Dato y San Prudencio, y la Plaza de España. Una vez revitalizado el comercio y puesto en marcha el Casco Medieval, cubrir esas zonas del centro de Vitoria con estructuras transparentes por encima de los tejados permitiría disfrutar de esas zonas durante todo el año, y daría a la capital vasca un cambio espectacular. Las cubiertas para el centro ya fueron planteadas en el Ayuntamiento por anteriores corporaciones, pero por una u otra razón se han ido descartando. Es una apuesta de riesgo, y ante ese tipo de decisiones se generan corrientes en contra. Pero Vitoria sabe mucho de eso. En su día todos los comerciantes y vecinos se opusieron a la peatonalización de las calles del centro. Nadie duda ahora de que fue un éxito que exportó al resto de ciudades de su entorno.

Incluso el tranvía. A pesar de los enormes debates y manifestaciones en contra, los vecinos de la capital de Euskadi baten, día a día, records de uso de un medio de trasporte que va a cambiar el concepto de movilidad al mejorar toda la red de transporte público y articular una opción más sostenible.

En las calles que podrían quedar afectadas por las cubiertas transparentes, los vecinos y comerciantes están divididos. Las inmobiliarias no dudan de que los pisos bajo las cubiertas se revalorizarían en torno a un 10%, y tarde o temprano todos los comerciantes demandarían una lonja en la zona privilegiada por las cubiertas. Desde el punto de vista turístico sería un atractivo más. Los partidos también están divididos.

Pero algunos ciudadanos lo tienen claro: "Más grave que la equivocación es la inactividad", asegura un joyero partidario de la iniciativa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de abril de 2009

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