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Respuesta global a la Hora del Planeta

90 países apoyaron el apagón, que en España redujo un 2% la demanda prevista

El planeta se dio ayer un respiro. Durante una hora, el mundo se oscureció en defensa de la lucha contra el cambio climático. Casi 4.000 ciudades y pueblos de 88 países se sumaron a la iniciativa de La Hora del Planeta WWF, impulsada por la organización ecologista y respaldada por la ONU, para concienciar sobre la amenaza del calentamiento global y demostrar que la acción es posible, tanto individual como globalmente.

En España, las 52 capitales de provincia apagaron sus edificios más emblemáticos entre las 20.30 y las 21.30. El calado de la iniciativa no tuvo gran reflejo en la demanda energética, el consumo total se redujo cerca de un 2% respecto a la demanda prevista, pero fue mayor que el del sábado anterior a la misma hora.

La Alhambra de Granada, la Mezquita de Córdoba, la Cibeles en Madrid o la Sagrada Familia de Barcelona también se perdieron en la oscuridad durante una hora. Algunas empresas como Hoteles Hesperia y PRISA (editora de EL PAÍS) también se sumaron al apagón.

Esta iniciativa se llevó a cabo por primera vez en Sidney en 2007 y desde el año pasado se extendió a todo el planeta. Las islas Chatman (Nueva Zelanda) fueron las primeras en apagarse ayer a las 6.45 de la mañana (hora española) y el recorrido culminó en Hawai, tras pasar por 25 husos horarios. En los restaurantes de Sidney las cenas se hacían a la luz de las velas y en China también se hizo la oscuridad gracias a que por primera vez los Gobiernos locales apoyaron la iniciativa. No en Tokio, donde algunas empresas y asociaciones lo hicieron a título individual. La Torre Eiffel de París o el Empire State Building en Nueva York o la Acrópolis de Atenas fueron algunos de los edificios más emblemáticos que se sumaron a la Hora del Planeta. El apagón ecológico quiere lanzar un mensaje a los líderes mundiales que se reunirán en diciembre de este año en Copenhague con el objetivo de firmar un nuevo tratado global sobre cambio climático.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de marzo de 2009