Reportaje:Economía global

Petróleo con sabor cubano

El Gobierno de La Habana busca crudo para fortalecer su posición geoestratégica

Cuba ha entrado a jugar fuerte en la ruleta de buscar petróleo en los 112.000 kilómetros cuadrados de aguas profundas que le corresponden en el Golfo de México. Es una apuesta es clara y requiere de convenios con multinacionales dispuestas a asumir el riesgo Cuba, al tiempo que el factor EE UU también cuenta, ya que con su política de embargo Washington impide a las grandes petroleras estadounidenses hacer negocios con la isla.

Rusia, China y Angola son los últimos socios a los que La Habana ha ofrecido participar en este negocio. Empresas de estos tres países, que para Cuba son mucho más que aliados económicos, están interesadas en 23 de los 59 bloques en los que está dividida la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Cuba en el Golfo.

Actualmente, compañías de una decena de países buscan crudo en 21 de los bloques de la ZEE de Cuba, en la modalidad de contratos a riesgo. En seis de ellos, con 11.200 kilómetros cuadrados, opera la hispano-argentina Repsol YPF, con sus socios Hydro (Noruega) y OVL (India). En 2004 Repsol halló petróleo al norte de Cuba, pero consideró incosteable su extracción, pero perforará de nuevo este año o en 2010, según fuentes del consorcio.

Uno de los últimos en probar suerte, la venezolana PDVSA, anunció la semana pasada haber hallado "indicios" de grandes acumulaciones de crudo en una porción de aguas profundas contigua al noreste mexicano, unos 100 kilómetros al noreste de Cancún. Entrevistado por el diario mexicano La Jornada, José Noya, experto en el área de exploración de PDVSA, dijo que las "expectativas son grandes", pues según estudios preliminares, "la estructura detectada" está asociada al yacimiento mexicano de Cantarell.

La conclusión de Noya y de otros analistas es similar: el potencial que hay en el área es elevado; si hay grandes yacimientos en las áreas del Golfo pertenecientes a EE UU y a México, también debe haberlos en aguas de Cuba. Aún nada hay confirmado, pero la noticia está al caer, y cuando se produzca más que económica será política, es opinión generalizada.

Hace algunos meses una información no tan inocente llamó la atención del mundo del petróleo: las reservas probables en aguas cubanas del golfo de México podrían superar los 20.000 millones de barriles. Lo dijo Rafael Terreyro, jefe de exploración de la empresa cubana de petróleo (CUPET), durante un recorrido por la costa noroccidental de la isla, de donde Cuba extrae buena parte de los 80.000 barriles diarios que produce en la actualidad.

La noticia se desinfló poco después. Las predicciones de Terreyro estaban basadas en cálculos no comprobados, tomando en cuenta sobre todo que Cuba está "en la misma cuenca geológica que está generando grandes yacimientos en México y en EE UU".

El propio Terreyro admitió que, en este momento, Cuba se conforma con seguir produciendo los mismos volúmenes de crudo que extrajo en 2008, que le sirven para cubrir el 50% de las necesidades del país. En 1991 la producción de crudo en Cuba apenas llegó a las 500.000 toneladas. Hoy esa cifra se ha multiplicado por ocho, y la mayor parte de esa producción se explota en colaboración con empresas extranjeras.

La producción actual de Cuba es de unos 80.000 barriles diarios de petróleo y gas equivalente, un 47% de su consumo. Es un crudo pesado, de 10 a 12 grados API, de muy alto contenido de azufre, pero que sirve para la generación de energía eléctrica. El resto del petróleo que la isla necesita, 90.000 barriles diarios, los importa de Venezuela a precios preferenciales.

El petróleo que se explota ahora se halla en la mitad norte de la isla, en la llamada franja de crudos pesados, la mayoría de ellos en aguas poco profundas de la costa noroeste. En esa zona Cuba trabaja en 10 bloques con compañías de Canadá, Francia, China, Brasil y Vietnam. Dos petroleras canadienses, Peberco y Sherrit, vieron cómo se cancelaban sus contratos sin que se haya informado de los motivos de la decisión.

Pero las expectativas están en la Zona Económica Exclusiva que posee Cuba en el Golfo de México. Rusia estudia explorar 11 bloques y China ocho. Las presiones de las petroleras de EE UU son grandes, casi tanto como las expectativas, pues las relaciones entre Cuba y EE UU podrían dar un giro de 90 grados si el petróleo aflora.

El crudo cubano apenas cubre el 50% de las necesidades del país. En la imagen, un campo petrolífero en Santa Cruz del Norte.
El crudo cubano apenas cubre el 50% de las necesidades del país. En la imagen, un campo petrolífero en Santa Cruz del Norte.BLOOMBERG

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