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El Gobierno insiste en que los chiringuitos deben salir de la arena

Turismo había pedido su permanencia por su "singularidad turística"

El secretario general del Mar del Ministerio de Medio Ambiente, Juan Carlos Martín Fragueiro, zanjó ayer la posibilidad de que los chiringuitos sigan ocupando la primera línea de las playas andaluzas insistiendo en que deben adaptarse a la Ley de Costas, que les obliga a salir de la arena y a estar separados al menos 200 metros.

En los últimos meses, empresarios del sector, sindicatos, y el consejero de Turismo andaluz, Luciano Alonso, habían pedido al Gobierno "sensibilización y flexibilidad" para que se les dejara seguir ocupando la arena por su "singularidad turística".

Martín Fragueiro, que se reunió con los subdelegados del Gobierno en Málaga, Cádiz, Almería, Huelva y Granada para abordar la situación de las playas, recurrió a jurisprudencia de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo para avalar la posición del Ministerio, y se ofreció a "trabajar de manera ordenada con todos los sectores afectados" para conseguir la adaptación a la ley.

El sector incide en que la Ley de Costas admite lecturas más positivas

Unos 800 chiringuitos andaluces, la mitad de ellos en la Costa del Sol, están pendientes que la Dirección General de Costas renueve sus concesiones temporales y otras autorizaciones por 15 años, que expiraron hace tiempo. Estos empresarios emplean a unas 40.000 personas en toda la comunidad autónoma, según datos del sector.

"La posición del Gobierno es clara", dijo Martín Fragueiro. "Hay concesiones en vigor, otras caducadas y autorizaciones temporales que tienen que adaptarse a la ley actual", repitió.

El Ministerio de Medio Ambiente, a través de la Demarcación de Costas, limita la superficie de los chiringuitos a 150 metros cuadrados, fija que han de ubicarse en el paseo marítimo, en vez de en la arena; y que haya una distancia entre establecimientos de 200 metros lineales.

Martín Fragueiro destacó el papel de los ayuntamientos en esta adaptación. "Tienen mucho que decir. (...) Son las administraciones que emiten las autorizaciones y deben velar por el estricto cumplimiento de la normativa", dijo. Costas se apoyará en ellos para ubicar o reubicar las instalaciones que no se adapten a la ley. "No se trata de dar un ultimátum a los chiringuitos, sino que la sociedad nos pide que haya un respeto a las leyes porque están para cumplirse, pero teniendo en cuenta toda la situación socioeconómica de esas actividades", dijo.

El presidente de la Federación Andaluza de Empresarios de Playas, Norberto del Castillo, incidió ayer en que el sector no busca eludir la Ley de Costas, sino mirar por sus intereses.

"La ley tiene más de un párrafo y se pueden hacer interpretaciones y lecturas positivas", mantuvo. Del Castillo subrayó que el texto no especifica claramente que los chiringuitos deban estar fuera de la arena. "Habla de que preferentemente se ubicarán fuera allá donde no se haya hecho un paseo marítimo".

La Asociación de Empresarios de Chiringuitos de la Costa Tropical acusó al Gobierno de hacer un uso "partidista" de la Ley de Costas, porque la medida afecta a 52 establecimientos granadinos que ya sufrieron una profunda transformación para adaptarse a la Ley de Costas de 1988.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de marzo de 2009