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Los mauritanos piden "comprensión" a España

"Todos mis compatriotas están enfadados", afirma un inmigrante mauritano residente en Madrid. La frase es acaso un poco exagerada, pero pone de relieve el seguimiento que en Mauritania se hace del juicio de los padres y del marido de Selamha.

El imán de la Gran Mezquita de Nuackchot le dedicó, el 26 de febrero, su sermón del viernes retransmitido por radio y televisión. Rogó a las autoridades españolas que sean "comprensivas hacia la familia" que actuó en conformidad con la sharía (ley islámica) y las leyes de su país.

"El matrimonio [entre Selamha y Mokhtar Salem] es legal en nuestro país", confirma el embajador mauritano en Madrid, Sidi Mohamed Ould Boubcar. El diplomático ha hecho gestiones ante Asuntos Exteriores para "sensibilizar" a las autoridades españolas que "tanto fomentan el diálogo de civilizaciones", afirma.

"Es necesario comprender al prójimo", prosigue. "Hay que tener en cuenta las especificidades culturales y religiosas de un país como el nuestro" en el que estos matrimonios, con gran diferencia de edad, son muy frecuentes.

El embajador no ha sido el único en hacer gestiones. El colegio de abogados mauritanos y los senadores que representan a los emigrantes mauritanos se ha dirigido por separado a la Embajada de España en Nuackchot.

El argumento más utilizado para pedir "clemencia" es el de la reciprocidad. "Si nuestra justicia no puede encarcelar a un español que bebe alcohol en nuestro país, los españoles no deben juzgar en nuestro lugar supuestos extravíos sociales", escribe el diario Le Rénovateur.

Invoca también que tanto los esposos como sus padres son todos mauritanos y que la boda se celebró en su país de origen. De ahí que, si hay una justicia competente, ésa es la mauritana y no la española.

En los foros de Internet en los que se manifiestan los pocos jóvenes mauritanos que tienen acceso a la Red, el lenguaje contra España es más duro: "La obra maléfica de destrucción [de la familia mauritana] se remata colocando a Selamha en un hogar cristiano y encarcelando a su esposo y a sus padres". "Occidente es el baluarte de la manipulación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de marzo de 2009