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Clinton asegura en la OTAN que es hora de volver a empezar con Moscú

La nueva secretaria de Estado recibe una calurosa acogida en Europa

La OTAN decidió ayer normalizar las relaciones con Rusia puestas en cuarentena tras la guerra de agosto en Georgia. "Es hora de volver a empezar", dijo Hillary Clinton, dando un golpe de timón hacia una relación más constructiva con Moscú. En su primer viaje a Europa como responsable de la política exterior de EE UU, Clinton fue la encarnación de la nueva atmósfera y las altas expectativas creadas por Barack Obama. Una fuente estadounidense reveló que los europeos acribillaron a preguntas a Clinton en la cena de la noche anterior y que acabaron por aplaudirla calurosamente.

La llegada de nuevos aires, deseada por la abrumadora mayoría de los aliados, también inquieta a otros. Ayer hubo que hacer extraordinarios esfuerzos para convencer a Lituania de la bondad y necesidad del cambio ante Rusia. Fue una "discusión vigorosa" la celebrada entre los ministros de Exteriores aliados, y Clinton buscó el lado positivo: "Ha sido revitalizador tener tal debate".

Países antaño sometidos al dominio de Moscú temen que la voluntad pactista de Obama vaya en detrimento de su seguridad y que Washington acabe por ceder a la política de esferas de influencia que patrocina Moscú. "He reiterado que compartimos el compromiso del Artículo 5", señaló la secretaria de Estado en conferencia de prensa, en referencia al artículo que establece que el ataque a un miembro de la Alianza será tomado como un ataque contra todos y respondido en consecuencia. "Que apoyamos a todos los aliados. Que somos conscientes de las preocupaciones de algunos países sobre el diálogo con Rusia". El corolario es que "EE UU no reconocerá que ningún país tenga una esfera de influencia".

Esas seguridades y el reconocimiento de que la situación geopolítica actual no es la de agosto llevó a la decisión unánime de volver a tratar con Rusia en el ámbito de la Alianza. "Los georgianos están negociando con los rusos en Ginebra. No nos pidan ser más georgianos que los georgianos", dijo el ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, para quien es ilógico que la OTAN no tenga relaciones normales con Rusia mientras las cultivan la UE y Estados Unidos.

La normalización no supone que la Alianza renuncie a criticar a Moscú sobre Georgia, el reconocimiento de la secesión de Osetia del Sur y Abjazia o los planes rusos de instalar allí bases militares. Supone que van a trabajar en áreas de interés común definidas por Clinton: Afganistán, no proliferación, control armamentista y lucha contra el terrorismo.

El embajador ruso ante la OTAN, Dmitri Rogozin, celebró el cambio de política, que presentó como "una gran derrota del bando de la guerra fría". La primera reunión formal de los embajadores aliados con el ruso se producirá en abril, tras la cumbre que conmemorará en Estrasburgo y Kehl los 60 años de la Alianza, y antes del verano se desea celebrar una de ministros, sea de Defensa o Exteriores. A Rogozin le molestó tener que esperar. "Rusia no tiene prisa en Afganistán y la OTAN, sí. Me sorprende el retraso de un mes. No es patriótico ante los soldados que vierten cada día su sangre en Afganistán".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de marzo de 2009